La Asociación Europea de Logística de Vehículos (ECG) ha subrayado la necesidad de reducir la carga administrativa en el sector de la logística de vehículos terminados, tras la publicación del Plan de Acción para el futuro de la industria del automóvil de la Comisión Europea.
La petición se hizo pública durante la cena-debate celebrada en el Parlamento Europeo en Bruselas, bajo el título Liderar el futuro: el papel de la logística de vehículos terminados en la industria europea del automóvil.
En el evento participaron operadores del sector, responsables políticos y actores clave, quienes discutieron la creciente carga burocrática que afecta a la eficiencia de la cadena de suministro y la urgencia de adoptar una regulación más clara y pragmática.
En un contexto en el que los fabricantes de equipos originales (OEM) buscan mayor flexibilidad regulatoria, la ECG insistió en la necesidad de medidas que equilibren los objetivos medioambientales con el crecimiento económico del sector.
El Plan de Acción de la Comisión Europea, publicado el pasado 5 de marzo, permitiría a los fabricantes cumplir sus objetivos de reducción de emisiones de CO₂ de manera escalonada hasta 2027, ofreciendo así un respiro a la industria.
Además, el paquete Ómnibus I propone posponer algunos requisitos de notificación, lo que permitiría a las empresas, en especial a las pymes del sector logístico, adaptarse de manera progresiva y centrar sus inversiones en la descarbonización.
Menos burocracia para un sector más eficiente
Wolfgang Göbel, presidente de la ECG, celebró las iniciativas de simplificación regulatoria del paquete Ómnibus I, destacando la necesidad de reducir el esfuerzo burocrático que encarece las operaciones sin aportar beneficios reales en la reducción de emisiones.
“Muchos de los requisitos de notificación generan costos elevados tanto para las empresas como para las autoridades encargadas de supervisar el sector. Esto desvía fondos que podrían destinarse a inversiones estratégicas en sostenibilidad”, afirmó Göbel.
Los participantes en el debate resaltaron que la transición ecológica debe abordarse con una perspectiva a largo plazo, asegurando un reparto equilibrado de los costos. “El proceso de transformación no puede realizarse de manera trimestral; requiere una estrategia sostenida y coordinada”, agregó el presidente de la ECG.
Críticas al plan de la Comisión y la exclusión de los vehículos pesados
El eurodiputado Alexandr Vondra, miembro del Grupo CRE (Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos) y anfitrión de la cena-debate, criticó duramente el plan de la Comisión, calificándolo de “catástrofe” y abogando por un enfoque tecnológicamente neutro en lugar de priorizar exclusivamente la electromovilidad. “Debemos contemplar opciones como los motores de combustión para combustibles sintéticos y otras tecnologías alternativas.
Además, el plazo de tres años para las sanciones es insuficiente; se necesita al menos un margen de cinco años”, indicó Vondra.

El eurodiputado también puso el foco en la falta de consideración hacia los vehículos comerciales pesados en las propuestas de la Comisión Europea. “Estos vehículos quedan completamente excluidos del plan, lo que es un error. Es necesario hacer mucho más para garantizar que todo el ecosistema del transporte esté alineado con los objetivos climáticos sin comprometer la competitividad de la industria”, agregó.
Regulación equilibrada para una industria sostenible
La ECG enfatizó que no está en contra de la regulación, pero defiende que las normativas deben diseñarse para fomentar la eficiencia y la seguridad del sector, promoviendo una competencia justa.
“La cantidad de regulaciones impuestas en los últimos años ha alcanzado un punto en el que operar con eficacia se ha vuelto extremadamente difícil. Las empresas europeas se enfrentan a normas mucho más estrictas que las impuestas a compañías de fuera de la UE”, señaló Göbel.
Como ejemplo, destacó la propuesta de Directiva sobre pesos y dimensiones, que aún no se ha armonizado en cuanto a la longitud de los transportadores de vehículos, a pesar de su potencial para hacer el transporte más eficiente y sostenible.
En conclusión, la ECG insta a la UE a adoptar una estrategia de regulación más clara y flexible que no obstaculice la competitividad de las empresas, sino que les permita avanzar hacia la descarbonización con un enfoque realista y sostenible. El debate en Bruselas dejó claro que la clave está en encontrar un equilibrio entre los objetivos climáticos y el crecimiento económico del sector de la logística de vehículos terminados.











