El futuro de los cruceros sostenibles pasa por el suministro eléctrico desde tierra, y el puerto de Barcelona se está posicionando como uno de los referentes europeos en esta transformación.
Así lo demostró en el workshop Shore Power: Important Lessons Learned, celebrado en el marco de la feria Seatrade Cruise Global de Miami, donde Ana Arévalo, jefa del departamento de Shorepower de la Autoridad Portuaria de Barcelona, presentó los aspectos claves del plan Nexigen, la ambiciosa hoja de ruta para la electrificación del puerto catalán.
El panel, compuesto por expertos internacionales como Eduardo Leal (puerto de Miami), David Candib (Carnival Cruise Line), Ralf Nielsen (PowerCon) y Philip Lawson (NatPower), ofreció una visión completa sobre los desafíos técnicos y operativos de implementar sistemas OPS (Onshore Power Supply) en puertos de cruceros, con especial foco en experiencias reales, planificación, construcción y operación.
Ana Arévalo expuso con detalle el complejo proceso que implica electrificar las terminales del muelle Adossat del puerto de Barcelona, que requerirá una perforación dirigida de 700 metros de longitud y 32 metros de profundidad bajo el canal de navegación.
Esta infraestructura conectará los muelles de la Energia y Adossat con la nueva subestación eléctrica de media tensión actualmente en construcción. El proyecto, adjudicado por 15 millones de euros y con una duración estimada de 28 meses, estará listo coincidiendo con el primer OPS específico para cruceros, que dará servicio a la recién inaugurada terminal de MSC Cruises.
Durante la sesión, Arévalo abordó cuatro ejes fundamentales: planificación, diseño, construcción y operación. En la fase de planificación, destacó la importancia de prever el número de conexiones necesarias y cómo garantizar que la infraestructura no interfiera con las operaciones habituales de las terminales. En cuanto al diseño, subrayó la necesidad de cumplir con normativas vigentes, considerar los tipos de cableado, sistemas de canalización (cadenas, arquetas) y asegurar la compatibilidad técnica con cada buque.
La fase constructiva, según la experta, exige una coordinación milimétrica entre obra civil, proveedor del sistema OPS, empresa distribuidora y, sobre todo, con la terminal portuaria que sigue en funcionamiento. Para la operación, resulta clave definir los acuerdos con las navieras, establecer un modelo tarifario y asegurar la conexión a bordo con tripulaciones preparadas.
El sistema de suministro eléctrico para cruceros del puerto de Barcelona será adjudicado bajo un contrato llave en mano de 14,5 millones de euros, que abarcará desde la redacción del proyecto hasta la construcción, puesta en marcha y mantenimiento inicial. Este formato busca optimizar plazos y asegurar la eficiencia desde el inicio.
El caso del puerto de Barcelona fue uno de los más destacados del panel, en contraste con el modelo de Miami, que ya cuenta con el proyecto de shore power más avanzado del mundo. La experiencia barcelonesa ofrece una hoja de ruta realista para puertos que busquen implementar esta tecnología clave para la descarbonización del sector marítimo.











