La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha aprobado una nueva ordenanza que restringe el uso de determinados sistemas de limpieza de gases de escape de los buques. Concretamente, la normativa prohíbe el empleo de sistemas de circuito abierto, conocido como scrubbers, obligando a los buques a operar en circuito cerrado y a gestionar de manera adecuada los residuos generados.
La prohibición del uso de sistemas de circuito abierto dentro de las aguas portuarias busca evitar el vertido directo de residuos de lavado al mar. Además, los buques equipados con sistemas de circuito cerrado o híbridos deberán almacenar los residuos generados y entregarlos en instalaciones de recepción en tierra, evitando así su liberación en el ecosistema marino.
Asimismo, la normativa exige que todos los buques informen sobre la existencia y funcionamiento de estos sistemas a bordo. Para garantizar su cumplimiento, la APB y la autoridad marítima competente llevarán a cabo inspecciones regulares.
Control y regulación
Con esta nueva regulación, se evitará la descarga de aguas contaminadas con metales pesados y compuestos de azufre, reduciendo los niveles de sustancias nocivas que afectan a la biodiversidad. Además, la medida busca fomentar una gestión más responsable de los residuos generados por los buques, en línea con el Convenio Marpol para la prevención de la contaminación.
“Esta nueva ordenanza consolida la estrategia de la APB hacia la reducción del impacto ambiental del tráfico marítimo, promoviendo una navegación más limpia y responsable; así, se refuerza el compromiso del organismo portuario con la protección del ecosistema marino y la mejora de la calidad de las aguas portuarias”, destaca la Autoridad Portuaria de Baleares.











