El puerto de Baiona encara su futuro compartido y descarbonizado 

El plazo de apertura de las candidaturas comenzó el pasado 14 de noviembre y finalizará el próximo 26 de febrero del 2024.

La nueva estrategia portuaria nacional francesa ha tomado el camino de la descarbonización como componente importante de la transición ecológica que pretende reducir las emisiones del sector industrial en un 35% para el 2030 y en un 81% para el 2050.

En esta nueva configuración, el puerto de Baiona también ha detectado la necesidad de descarbonizar sus actividades como palanca para el crecimiento sostenible de su desempeño económico dentro de su entorno.

Con la mejora de la eficiencia de sus herramientas de producción en las implantaciones industriales, la Cámara de Comercio e Industria de Baiona País Vasco (CCIBPB) pretende reducir su factura energética y el fenómeno de dependencia asociado, que ha sido particularmente significativo en los últimos años, y así reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en su territorio, que está particularmente interconectado con la ciudad.

Recordar que la CCIPBP es la entidad gestora del puerto de Baiona por cuenta del Consejo Regional hasta el próximo año, cuando la gestión se traspasará a una nueva sociedad.

Autorización Temporal de Ocupación

En este contexto, y con el objetivo de acelerar la transición ecológica portuaria, el puerto de Baiona ha lanzado una Manifestación de Interés (AMI) que en Francia designa una especie de licitación para la explotación de un recurso público, para la ocupación de terrenos portuarios y su dedicación a nuevas actividades relacionadas con la economía descarbonizada.

La actividad portuaria puede y debe preservar el medio ambiente

La admisibilidad de los proyectos se basará en múltiples pilares considerados prioritarios por el puerto de Baiona, como su participación en la economía circular, el desarrollo económico y optimización de los terrenos portuarios; actividades generadoras de tráfico portuario y de energías renovables; sectores industriales con baja huella ecológica, relacionados con las nuevas tecnologías y también, que tengan capacidad de creación de empleo.

El régimen elegido para la puesta a disposición de terrenos es el de Autorización Temporal de Ocupación (AOT) del dominio público portuario.

Varias zonas y emplazamientos

Con el fin de conseguir la implantación de empresas salen a concurso una serie de superficies portuarias en diversas zonas del puerto y con distintas capacidades. Así existe una primea zona, en la Terminal Tarnos / Zona de Salina, de 16,26 hectáreas en tres emplazamientos.

Esta zona se encuentra en la desembocadura del puerto, en la margen derecha, y goza de un entorno industrial heterogéneo que incluye una planta siderúrgica, una terminal de almacenamiento de productos químicos líquidos (SEVESO), una planta de fertilizantes y una laminadora. Aquí se dispone de 46.000 metros cuadrados con acceso a un muelle de aguas profundas de 360 metros lineales que dispone de tres grúas portuarias de 120, 40 y 10 toneladas de potencia.

La gestión de la AMI se transferirá a la nueva gestora del puerto de Baiona a partir del 2024.

Con acceso ferroviario directo, promoviendo la intermodalidad marítimo-ferroviaria, la intención del puerto de Baiona es el establecimiento de industrias que requieren logística marítima y ferroviaria o algún tipo de proyecto que genere tráfico marítimo.

La terminal de Saint Bernard es segunda zona de oportunidad, con 15,31 hectáreas disponibles aguas arriba del Adour en su margen derecha. Esta superficie está especialmente indicada para la implantación de industrias ligeras, tecnologías innovadoras, además de la logística de graneles sólidos y la posibilidad de integrar tráfico rodado gracias a la presencia de una pasarela ro-ro.

El puerto de Baiona también se muestra interesado en instalar su terminal de contenedores en esta superficie que ya dispone, además, de un almacén cubierto de 4.000 metros cuadrados.

Dispone de un muelle de 128 metros de longitud equipado con una grúa portuaria de hasta 80 toneladas y una grúa móvil. El acceso ferroviario está garantizado desde la estación del propio puerto, mientras que el acceso por carretera (A63 Madrid-París) se encuentra a pocos kilómetros.

En la orilla izquierda del Adour se encuentra la última de las superficies ofertadas, en la terminal de Blancpignon. El puerto de Baiona pone a disposición 5.900 metros cuadrados, en tres parcelas, en una zona en la que incluye una fundición de azufre, una terminal para el envasado de fertilizantes y otros productos para la industria alimentaria y tres almacenes logísticos. 

El puerto de Baiona ha dado pasos significativos en la mitigación de las emisiones

Actualmente recibe tráfico convencional y diverso: tráfico a granel sólido y líquido, como azufre, madera aserrada, fertilizantes y maíz, entre otros. Blancpignon dispone de dos grúas, una de hasta 58 toneladas y otra de 10 toneladas de elevación. El acceso viario está garantizado con el enlace con la A63 (Madrid-París), que se encuentra a tan sólo 5 kilómetros.

Un nuevo polo de innovación

Finalmente, el puerto de Baiona presenta una nueva zona, denominada “Baïa Park”, un parque empresarial en el que tendrán especial preferencia las empresas ligadas a la transición energética, la descarbonización, la ecología, la producción y almacenamiento de energía medioambientalmente sostenible o la limpieza de las aguas. Se contemplan proyectos de innovación en torno a la utilización del biometano, los biocombustibles y los combustibles sintéticos del mañana.

En la actualidad, el parque alberga un centro de innovación, que incluye una incubadora de empresas, donde ya desarrollan su labor más de 20 firmas y está destinado a albergar industrias y servicios en los sectores relacionados con el surf, el skate, el snowboard y todas las actividades complementarias con este sector. 

Los interesados en presentarse a esta llamada tendrán que adquirir algunos compromisos como realizar inversiones concretas de construcción de infraestructuras y su adecuación; mantenerlas y explotarlas; desarrollar algún tipo de actividad portuaria, generando tráfico marítimo, si fuera posible; participar en la vida económica local y respetar los tiempos marcados en el desarrollo del proyecto.

Por su parte, la CCIBPB se compromete a acompañar y asesorar al candidato en sus trámites administrativos, a promover su proyecto y a facilitar su realización. Así, también se prestará a asumir las inversiones adicionales necesarias para lograr el éxito del proyecto. 

La actividad portuaria convive con la cercanía al centro urbano

Relación puerto-ciudad

Cabe recordar que el puerto de Baiona se encuentra situado en un entorno urbano que le obliga a reinventar sus actividades, puesto que, a pesar de que en los últimos años se han realizado muchos esfuerzos en este sentido, la zona portuaria está altamente industrializada, y es percibida como generadora de molestias, especialmente entre las poblaciones que viven en los barrios ribereños.

La implantación de nuevos proyectos descarbonizados, unida a una mayor eficiencia energética permitirá dar respuesta en parte a estos retos, teniendo en cuenta también que la zona de concesión puede ser un campo de experimentación con nuevas tecnologías e innovaciones que aceleren la transición energética.