El puerto de Rotterdam registró un tráfico de 435,8 millones de toneladas en el 2024, un 0,7% menos que en el 2023. La disminución viene principalmente del carbón y el petróleo crudo, aunque las pérdidas lograron estabilizarse por el aumento de los contenedores, que subieron un 2,5% hasta los 133,4 millones de toneladas y un 2,8% hasta los 13,8 millones de teus.
Según destaca el puerto de Rotterdam, el crecimiento del segmento de los contenedores se atribuye al aumento en el consumo europeo. “La indexación salarial y la disminución de la inflación llevaron a un aumento de los ingresos disponibles y a una mayor demanda de bienes de consumo y alimentos”, explica la dársena neerlandesa, aunque su CEO, Boudewijn Siemons, reconoce que “las tensiones geopolíticas y los conflictos regionales afectaron a la economía mundial y generaron incertidumbre”.
El segmento de los graneles líquidos disminuyó un 2,7% hasta los 200 millones de toneladas. Como se ha señalado, el rendimiento del petróleo crudo cayó un 4,5% hasta los 97,8 millones de toneladas debido a las labores de mantenimiento de las refinerías del hinterland, según el puerto de Rotterdam.
Por el contrario, los derivados del petróleo subieron un 0,8%, aunque el diésel bajó, así como el GNL, que registró unas pérdidas del 5,3% “debido a los altos niveles de existencias”.
En cuanto a los graneles sólidos, se mantuvo en un crecimiento del 0,8% gracias al mineral de hierro y la chatarra, que subió un 5,7% hasta los 29,7 millones de toneladas. Ello se debe “al ligero aumento de la producción de acero en Alemania, la reposición y al aumento de la reexportación de mineral de hierro”. Los minerales industriales, no ferrosos, fertilizantes y sal, experimentaron un aumento del 21,5%, aunque el carbón siguió con su caída contrayendo su balance un 18%.











