¿Qué hacer con el “Golden Ray”?

Prosiguen los accidentes de car-carriers

El puerto norteamericano de Brunswick permanece paralizado por el naufragio, el pasado domingo 8 de septiembre, del car-carrier “Golden Ray” en su canal de acceso. Se trata de un puerto situado en la costa de Georgia, entre Jacksonville y Savannah, especializado en el movimiento de piezas de proyecto y de automóviles, el segundo del país, donde ha movido 613.000 unidades hasta junio.

El “Golden Ray”, de 200 metros de eslora y 36 de manga, tiene una capacidad de hasta 7.700 coches. Fue construido en 2017, está abanderado en las Islas Marshall y es operado por el armador Hyundai Glovis, especializado en éste tipo de tráficos.

2019 no está siendo un buen año para los car-carrier y hasta diez de ellos han tenido incidentes graves en el último año. En junio pasado, cuatro marineros murieron en el naufragio en Hawái del “Sincerity Ace”, de la compañía MOL, y el mismo mes, el “Diamond Highway », de K Line, también sucumbió en aguas filipinas, esta vez sin causar desgracias personales.

El accidente

Rescate de los últimos marineros tras 36 horas de angustia

Por causas aún desconocidas, el “Golden Ray” sufrió una fuerte escora en su banda de babor en su salida del puerto norteamericano, donde había operado con normalidad en la carga y descarga de vehículos. Tras el vuelco, el buque se incendió y perdió la energía para operar sus puertas estancas. La tripulación, compuesta por 24 personas fue rescatada en dos partes. En un primer momento se consiguió extraer a 20 tripulantes filipinos, surcoreanos y un norteamericano, pero cuatro surcoreanos más quedaron atrapados por el incendio. En una operación realizada por los guardacostas, en la que perforaron el casco de la nave, se consiguió rescatar sanos y salvos a los 4 marinos, tras 36 horas de encierro en las bodegas. En el salvamento intervinieron varias embarcaciones e incluso un helicóptero de los guardacostas americanos. En el interior del buque están aún atrapados más de 4.000 coches procedentes de las fábricas mejicanas de Hyundai y Kia, en Altamira y Veracruz.

Bloqueo del canal de acceso

Tras el naufragio, el “Golden Ray” permanece acostado por el lado de babor y las autoridades han establecido una zona de seguridad de 800 metros alrededor del barco en la que está prohibida la navegación. Por tanto, el puerto ha perdido su capacidad operativa y ahora toca pensar en que se puede hacer con el buque y su carga. La firma Donjon-Smit, una joint venture entre Donjon Marine y SMIT International, está elaborando un plan para el salvamento del “Golden Ray”, siempre vigilando los vertidos de carburante y los residuos de los vehículos en su interior. La zona está considerada de alto valor ecológico y en sus alrededores florece una importante industria ligada al turismo, la pesca y la acuicultura.

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