El puerto de Barcelona incorpora un nuevo radar para incrementar la seguridad del tráfico marítimo

El nuevo sistema de radar proporciona una visión precisa de todas las embarcaciones, lo que es especialmente importante cuando se celebra un evento náutico, como es el caso, por ejemplo, de la 37ª Copa América, en la que se espera un importante incremento del tráfico marítimo, debido a la concentración de las embarcaciones participantes en la competición

El puerto de Barcelona ha puesto en servicio un nuevo sistema de radar para la vigilancia y control del tráfico marítimo, con el objetivo de aumentar la seguridad de las operaciones mediante el seguimiento instantáneo y preciso de los movimientos de los buques fuera y dentro del puerto.

El nuevo sistema consta de dos radares instalados en la Torre de Control, situada en el muelle de la Energia, y en el muelle de Llevant, ubicaciones que ofrecen una visión completa de las aguas del puerto de Barcelona.

Los nuevos radares utilizan tecnología de última generación, con amplificadores de estado sólido construidos con semiconductores, que amplían la banda de transmisión de los pulsos del radar a la vez que utilizan menos potencia para las emisiones electromagnéticas. Esta tecnología alarga la vida de los equipos y mejora la calidad de la imagen.

El sistema permite a los operadores de tráfico portuario detectar buques que no disponen de AIS (Sistema de Identificación Automática), lo que proporciona una visión más precisa e instantánea de la ubicación de cada buque y, por tanto, aumenta considerablemente la seguridad marítima en el puerto.

Esta visión precisa de todas las embarcaciones es especialmente importante cuando se celebra un evento náutico, como es el caso, por ejemplo, de la 37ª Copa América, en la que se espera un importante incremento del tráfico marítimo debido a la concentración de las embarcaciones participantes en la competición, así como de las auxiliares y deportivas que seguirán este evento.

La incorporación de este nuevo sistema de radar de última generación, en el que también han participado la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y la empresa Barcelona Nautic Center, sitúa al puerto de Barcelona a la vanguardia de los puertos europeos en el ámbito del control del tráfico marítimo.