La reforma del CAU, un cambio de concepto

La reforma del CAU supondrá un cambio de concepto al incluir unas propuestas que suponen un cambio profundo de su funcionamiento. Las principales transformaciones se empezarán a vislumbrar a partir del 2028.

La reforma del Código Aduanero de la Unión (CAU) será un reto para los profesionales del comercio exterior y bien seguro será un tema que no dejaremos de escuchar en el 2024.

El CAU supondrá un cambio de concepto al incluir unas propuestas que suponen un cambio profundo de su funcionamiento. Las principales transformaciones se empezarán a vislumbrar a partir del 2028, aunque dicha transformación se presentó el pasado 17 de mayo del 2023. 

Esta reforma, que desde la creación del CAU en 1968 ha sido la más ambiciosa, busca reducir y simplificar los procedimientos aduaneros más engorrosos, ya que el nuevo Código crea un nuevo paradigma de la gestión aduanera que va a suponer la reducción de los procedimientos aduaneros, además de enfocar de una manera más tecnológica e inteligente las declaraciones tradicionales y basarse en datos de las operaciones de importación y exportación. 

El principal objetivo de la reforma aduanera es adaptar la Unión Aduanera de la UE a una serie de desafíos, de manera que la UE siga pudiendo tanto facilitar su comercio internacional (que alcanza un valor de 4,3 billones de euros en el 2021, es decir, el 14% del comercio mundial) como proteger algunos de los ingresos financieros de la UE, así como la seguridad y valores de sus ciudadanos.

Esta gran transformación del CAU se basa en tres grandes pilares. El primero de ellos es la simplificación de los procesos aduaneros, ya que busca facilitar el cumplimiento de los requerimientos y formalidades aduaneras en general y, muy especialmente, para los operadores económicos cuyo historial de cumplimiento justifica que se les otorgue un nivel de confianza mayor. Por otra parte, uno de los objetivos de la reforma es construir, sobre la base del actual programa de Operador Económico Autorizado (OEA), un nuevo programa para los operadores que estén dispuestos a compartir sus datos con aduanas. Esta es la nueva figura aduanera denominada Trust & Check Traders, que supondrá un cambio al OEA de simplificaciones aduaneras a partir del 2032 para grandes empresas con nuevas ventajas, y la obligatoriedad de actuar con la representación indirecta a aquellos representantes aduaneros que quieran actuar como Trust & Check Traders cuando despachen a empresas que no dispongan de esa condición.

La nueva figura aduanera Trust & Check Traders supondrá cambios más que significativos en el OEA

Como segundo pilar encontramos la implantación de las nuevas tecnologías para una simplificación en la metodología de los profesionales aduaneros. Se creará el Data Hub, un centro de datos aduaneros de la UE, para obtener una visión de conjunto de las transacciones comerciales europeas. A través de una única interfaz digital todos los operadores podrán proporcionar la información sobre sus importaciones y exportaciones en toda la UE.

Con esta nueva plataforma buscan recoger datos procedentes de sistemas comerciales y logísticos o plataformas web, entre otros, con una reducción complementaria de la dependencia de datos de terceros. La información estable sobre las cadenas de suministro podrá reutilizarse para importaciones o exportaciones posteriores.

Este nuevo Data Hub funcionará a modo de “Ventanilla única”, permitiendo a los operadores suministrar la información necesaria a través de un único portal, con progresiva entrada en vigor entre el 2028 y el 2038. 

Por último, como tercer eje, es la reforma de la gobernanza de la Unión Aduanera, mediante la creación de la Autoridad Aduanera de la UE. Este organismo contará con un Consejo de Administración compuesto por representantes de los 27 Estados miembros y de la Comisión, y un Comité Ejecutivo, que permita una correcta representación de los Estados miembros en la toma de decisiones y en la gestión cotidiana de la Autoridad. 

El nuevo Data Hub funcionará a modo de “Ventanilla única”, permitiendo a los operadores suministrar la información necesaria a través de un único portal, con progresiva entrada en vigor entre el 2028 y el 2038.

La Autoridad Aduanera de la UE no eliminará competencias de los Estados miembros ni modificará sus responsabilidades en la frontera. Llevará a cabo la gestión de riesgos a nivel europeo y la coordinación de crisis en la UE. Este enfoque se refleja en todo el proceso de reforma: la unión aduanera debe basarse en la colaboración y promover una aplicación más armonizada de los procesos aduaneros a nivel operativo.

Esta ambiciosa reforma supondría un antes y un después en el CAU y para todos los profesionales aduaneros. Tanto por la implementación de la nueva tecnología como por todo lo que conlleva toda la reforma en sí. En cualquier caso, se debe tener en cuenta que se trata de un proyecto en una fase muy incipiente que puede sufrir cambios hasta su aprobación definitiva por parte del Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, previa consulta al Comité Económico y Social Europeo. 

El Consejo General de Agentes de Aduanas, preocupado por los cambios que supone la reforma del CAU

Los miembros del Pleno del Consejo de Agentes de Aduanas, reunidos en Valencia en el mes de noviembre

El Consejo General de Agentes de Aduanas (CGAA) ha mostrado su preocupación para la figura prevista del Operador de Confianza y Control-Trust & Check Traders que incluye el nuevo CAU. A su juicio, “podría resultar demasiado complejo para la mayoría de los operadores económicos, especialmente las pequeñas y medianas empresas de la Unión Europea”. También el CGAA alude la creación de un nuevo sistema de concentración de datos para las operaciones comerciales, que provocará un cambio completo en el proceso de declaración aduanera existente.

Por otro lado, el CGAA reitera su intención de desarrollar una estrategia para convencer a los legisladores de la necesidad de reconsiderar algunas de las medidas del CAU, ya que “suponen un riesgo para el futuro de la profesión” del representante aduanero.