Repsol ha suministrado 2.800 toneladas de bioetanol al buque portacontenedores Antonia Maersk, “en la primera operación de bunkering de este tipo realizada en el puerto de Barcelona y una de las primeras en el Mediterráneo”, según han explicado la multinacional y la Autoridad Portuaria de Barcelona.
La operación demuestra la “creciente demanda” de combustibles marinos basados en alcoholes, así como la preparación de la infraestructura, la logística y las capacidades operativas necesarias para respaldar su despliegue a escala comercial. “Asimismo, pone de manifiesto que toda la cadena de valor está preparada para impulsar el desarrollo de otros combustibles marinos basados en alcoholes, incluido el metanol”.
Esta operación “refuerza”, además, la oferta multienergética de Repsol, que combina combustibles marinos convencionales, combustibles renovables y soluciones emergentes de bajas emisiones de carbono “para ayudar a sus clientes a avanzar en sus estrategias de descarbonización”.
Juan Abascal, director general ejecutivo de Transformación Industrial y Economía Circular de Repsol, ha señalado que “con este suministro reafirmamos nuestro compromiso con la descarbonización del transporte marítimo mediante soluciones disponibles hoy y preparadas para crecer en el futuro. En Repsol, ofrecemos a las navieras una cadena de suministro fiable y una estrategia multienergética que combina diferentes combustibles renovables para apoyar al sector en una transición segura, competitiva y sostenible”.
La entrega ha sido realizada por el Bahía Candela, el buque de suministro de combustible más nuevo de Repsol, operado por Mureloil y diseñado para suministrar tanto combustibles marinos convencionales como productos energéticos de nueva generación. Durante la operación de bunkering, el Bahía Candela ha operado utilizando su sistema de baterías, lo que permitió completar la transferencia del combustible con cero emisiones locales y reducir aún más la huella ambiental de la operación.
Antes de la operación, Maersk probó el etanol en otro de sus buques
Antes de esta operación, Maersk probó el etanol en uno de sus buques de menor tamaño, el buque feeder Laura Maersk, con capacidad para 1.800 teus, que en el 2023 se convirtió en el primer portacontenedores del mundo de doble combustible capaz de operar con metanol. En la actualidad, Maersk cuenta con 23 portacontenedores de doble combustible diseñados para funcionar con metanol. “Sin embargo, la compañía continúa explorando el etanol como combustible alternativo para estos buques ya preparados para operar con metanol”, han recordado el puerto de Barcelona y Repsol. El Laura Maersk ha realizado travesías utilizando tanto etanol al 100% como mezclas de etanol y metanol.
Emma Mazhari, vicepresidenta de Mercados Energéticos de Maersk, ha apuntado que “tras los exitosos ensayos con etanol realizados en el Laura Maersk, este nuevo suministro al Antonia Maersk representa otro paso importante en nuestros esfuerzos por explorar soluciones de combustibles de bajas emisiones que puedan escalarse”.
“Como primer ensayo con etanol en uno de nuestros grandes buques de doble combustible, con capacidad para 16.000 teus, nos permite profundizar en el conocimiento del potencial operativo del etanol a gran escala. Aprovechando la experiencia adquirida con el metanol, trabajamos estrechamente con las autoridades portuarias y nuestros socios del sector para desarrollar la infraestructura y los procedimientos necesarios que respalden el suministro de etanol. Este carburante es una de las distintas vías que estamos explorando para diversificar nuestra futura cartera de combustibles y contribuir a acelerar el desarrollo de nuevos mercados viables de combustibles líquidos para el transporte marítimo”, ha añadido Mazhari.
Para José Alberto Carbonell, presidente del puerto de Barcelona, “esta operación demuestra que el puerto está preparado para respaldar el despliegue a gran escala de nuevos combustibles de bajas emisiones de carbono, como parte de nuestro Plan de Transición Energética”.
En esta línea, ha subrayado que “como principal hub logístico y energético del Mediterráneo, estamos comprometidos con proporcionar la infraestructura, las capacidades operativas y el entorno de colaboración necesarios para acelerar la descarbonización del sector marítimo. Proyectos como este demuestran que puertos, navieras y empresas energéticas pueden trabajar conjuntamente para convertir la transición energética en una realidad”.
“La exitosa culminación de esta operación envía un mensaje claro al sector: los combustibles marinos basados en alcoholes ya pueden suministrarse de forma eficiente y escalarse con rapidez. La experiencia adquirida gracias a la colaboración entre Repsol, Maersk, Mureloil y el puerto de Barcelona proporciona un modelo práctico para futuras implantaciones en el Mediterráneo y en otros hubs marítimos estratégicos”, concluyen el puerto de Barcelona y Repsol.










