Retos: desde la sostenibilidad y la digitalización a la búsqueda de talento

Desde Bergé somos conscientes que debemos innovar y proponer soluciones, tanto en la industria eólica como para cualquier mercancía sobredimensionada que necesite de una operativa específica.

Frente a la costa vizcaína de Armintza, a plena vista para cualquier visitante a San Juan de Gaztelugatxe, se levanta a dos millas de la costa y desde 2023 el primer molino eólico flotante en España conectado a la red eléctrica terrestre. Con esta instalación, se pueden cubrir las necesidades de consumo de 2.000 hogares.

Esto es sólo un ejemplo de cómo la energía eólica marina está cada vez más desarrollada y extendida en mares y costas de todo el mundo, y España no está siendo una excepción. De hecho, el pasado mes de febrero, el Gobierno sacó a audiencia pública la nueva regulación de la eólica marina y las energías renovables del mar. España aún está muy lejos de países como China, Reino Unido o Alemania, pero el mensaje es que esta ola ya no hay quien la pare.

Esto responde a la necesidad de búsqueda de alternativas energéticas, especialmente tras la crisis energética a raíz de la guerra en Ucrania, de modo que los países no tengan excesiva interdependencia de una única fuente y país. Todo ello conforma un caldo de cultivo idóneo para un sector como el de la carga proyecto.

Pero tan importante es que exista una demanda creciente como que los puertos sean capaces de asimilar este tipo de mercancías y, en este sentido, también en España nos estamos preparando y desde Puertos del Estado se está haciendo un esfuerzo enorme por adaptar las instalaciones y ofrecer un alto grado de calidad en los servicios.

Bergé realiza la gestión integral de proyectos especiales, ofreciendo todos los servicios de la cadena logística, alrededor del mundo

En Bergé, donde ofrecemos la operativa portuaria para este tipo de mercancías, somos conscientes no solo de su auge, sino de sus necesidades específicas, por lo que como compañía debemos innovar y proponer soluciones para cada caso, tanto en la industria eólica, que es el ejemplo aquí citado y quizás más representativo, como para cualquier mercancía sobredimensionada que necesite de una operativa específica.

Además, en Bergé tenemos la capacidad de prestar servicios logísticos puerta a puerta y llave en mano, incluyendo el transporte marítimo, además de la mera operativa portuaria relacionada.

Otros puntos de interés

Por citar otros mercados interesantes además de la energía eólica, la generación de energía limpia, como las instalaciones fotovoltaicas, como el transporte ferroviario, al calor del auge de la alta velocidad, está viviendo un momento de fuerte gasto público, sobre todo en Asia, pero también en Estados Unidos, donde se va empezar la construcción de su primer “AVE” que unirá Las Vegas con California, y México con la construcción del Tren Maya.

Desde Puertos del Estado se está haciendo un esfuerzo enorme por adaptar las instalaciones a la carga de proyecto y ofrecer un alto grado de calidad en los servicios

En cuanto a los retos, todo pasa por la sostenibilidad, por un transporte en fase de descarbonización y que reduzca la huella de carbono. De este modo, el paulatino adiós a los combustibles fósiles conlleva nuevas oportunidades, tanto para el sector como para el desarrollo de las empresas de servicios logísticos.

Por su parte, la automatización y digitalización son los pilares sobre los que Bergé basa su colaboración con los clientes, también en la carga de proyecto, para acompañar y anticipar las necesidades presentes y futuras de los sectores clave, siempre en beneficio de una mayor eficiencia, tanto económica como ambiental. En pocas palabras: innovación unida al enfoque sostenible.

Arrizen Bilbao, Key Account Manager de Project Cargo de Bergé

Otro reto es la incertidumbre del contexto mundial, con acontecimientos que afectan al normal desempeño del transporte marítimo. El penúltimo episodio ha sido la crisis del Mar Rojo, pero no será el último. Esto, en realidad, es la nueva normalidad: sucesos que tensionen la cadena de suministro.

Y, finalmente, destacar el reto humano, es decir, tener los perfiles necesarios y desarrollar el talento que requiere esta actividad. No es fácil, no es exclusivo de este sector, sino que estamos viendo cómo faltan perfiles cualitativos especializados en muchas áreas industriales.