Retrato de la Barcelona de posguerra en el Museu Marítim

El Museu Marítim de Barcelona (MMB) presenta hasta el 10 de octubre la exposición “Imágenes encontradas. La Barcelona marítima de posguerra. El fondo Joaquín Tusquets de Cabirol”, dedicada a la colección fotográfica de Joaquín Tusquets de Cabirol.

Silvia Dahl, colaboradora de la unidad de gestión de colecciones del Museu Marítim de Barcelona, fue la responsable presentar a algunos colaboradores del MMB la interesante exposición sobre el fondo de Joaquín Tusquets, articulada en un tiempo récord, sobre un material fotográfico recientemente adquirido por el museo.

La muestra hace un retrato de la Barcelona de la época y recoge imágenes datadas entre los años 1942 y 1959

Previamente, Silvia Dahl desveló los entresijos que culminaron con la adquisición de un fondo por parte del museo que, de no haber mediado, a buen seguro se hubiera perdido, con el valor histórico que ello representa.

Unas fotografías las de la exposición que aparecieron en un contenedor en Palma de Mallorca. La persona que las encontró las ofreció a el Museu Marítim en el 2018, aunque la cantidad que solicitó por las imágenes no entraban en las posibilidades del MMB en aquel momento. En abril del 2020, inmersos en plena pandemia, diversos medios de comunicación se hacían eco del hallazgo, que a su vez llegó a conocimiento de la Diputación de Barcelona, quien previa información por parte del Museu del valor documental de las imágenes se hizo cargo del coste económico de la adquisición.

La muestra puede ser visitada hasta el 10 de octubre

El Museu Marítim de Barcelona presenta la exposición “Imágenes encontradas. La Barcelona marítima de posguerra. El fondo Joaquín Tusquets de Cabirol”, dedicada a la colección fotográfica de Joaquín Tusquets de Cabirol, recientemente adquirida por el MMB con la financiación de la Diputación de Barcelona. La exposición hace un recorrido por la Barcelona marítima de posguerra a través de la mirada artística de Joaquín Tusquets. En un periodo de tiempo caracterizado por la carencia de recursos y del cual se dispone de poco material fotográfico

El museo, una vez recibido el material, en un trabajo eficiente y rápido, tuvo que repasar uno por uno cada negativo de los 4.317 que forman esta colección y la digitalización de los mismos, en aras a una mejor conservación.

Imagen de las obras del Museu Marítim, inaugurado en 1941 por la Diputación y el puerto de Barcelona

Joaquín Tusquets de Cabirol fue un hombre de una sólida formación intelectual, licenciado en química, aficionado a la fotografía en sus momentos de asueto, que revelaba personalmente sus imágenes, con unos recursos propios. Unos recursos que le permitieron la adquisición de unas máquinas punteras en aquellos años, amén de equipo y líquidos para el revelado (estamos en los años cuarenta del siglo pasado). Y que se dedicó a fotografiar los años posteriores a la Guerra Civil, no tan solo en el puerto de Barcelona, entre las que se encuentran varios buques que quedaron varados, medio hundidos, como consecuencia de los bombarderos de la aviación italiana, si no también otras localizaciones, mostrando en ellas el costumbrismo de la época.

Este periodo de la posguerra no ha estado suficientemente documentado (1940) por la fotografía, en especial a lo referente al puerto de Barcelona, por lo que la obra de Tusquets nos amplia este espacio de tiempo, con visiones de la vida cotidiana por aquellos años. Siempre bajo el ojo del autor que capta, espacio, objetos, personas, con imágenes que, al margen de su innegable valor histórico, no están exentas para nada de un valor artístico reseñable, por encima de lo que se supone es el trabajo de un aficionado.

Silvia Dahl, colaboradora de la unidad de gestión de colecciones del Museu Marítim de Barcelona
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