La nueva clase de cruceros Icon, de la compañía Royal Caribbean, contará con un nuevo miembro, el cuarto de una serie de gigantes de 250.800 toneladas de registro bruto, 365 metros de eslora, 20 pisos de altura y capacidad para 7.600 pasajeros y 2.350 tripulantes.
El primero de la serie, el Icon of the Seas, navega desde el pasado enero, mientras que el segundo, Star of the Seas, comenzará sus travesías el año próximo. El tercero de los buques gemelos, aun por nominar se espera para el 2026 y, ahora, un nuevo pedido ha entrado en los astilleros finlandeses de Meyer Turku para su puesta a disposición en el 2027.
La compañía se reserva la posibilidad de contratar dos nuevos buques gigantes para pasajeros, por lo que la serie Icon podría llegar a tener seis miembros para el año 2030.
En línea con la apuesta del sector por la descarbonización, estos buques serán propulsado por gas natural licuado (GNL). Y en esta misma línea, Royal Caribbean ha nombrado a Stacy Lubin como directora de medio ambiente y sostenibilidad del próximo Royal Beach Club Paradise Island, el primero de la colección Royal Beach Club, que abrirá sus puertas en el 2025 en Bahamas.

Descarbonización de la industria turística
Stacy Lubin aporta una vasta experiencia en sostenibilidad, política ambiental y compliance. Licenciada en biología marina y ecología costera por la Universidad de Plymouth es también Máster en gestión ambiental sostenible de la Universidad de Middlesex.
A lo largo de su carrera, la nueva directora de medio ambiente y sostenibilidad ha ocupado altos cargos en varias de las organizaciones más prestigiosas de Bahamas.
Recientemente Lubin trabajó como gerente de proyectos de medio ambiente y operaciones para Sterling Global Financial, donde fue responsable de asegurar bonos del gobierno para el desarrollo de Montage Cay en Abaco y obtener permisos para el abastecimiento de combustible en Hurricane Hole Marina en Paradise Island.
La nueva directora también fue coordinadora de proyectos para la compañía Baha Mar Development Company, donde asumió la responsabilidad de varias iniciativas, incluido el cumplimiento ambiental durante la construcción del parque acuático Baha Bay.











