Rumbo a una nueva etapa

Ignacio Erroz

Director General de Marina Port Vell Barcelona

La industria de la náutica debe sacar pecho por su papel inductor del impulso económico de nuestro país, a modo de ejemplo, Marina Port Vell crea 3,1 empleos por cada amarre gestionado.

En el último año y medio se nos ha puesto a prueba como sociedad y como industria. Nos hemos enfrentado a situaciones nunca imaginadas y a retos que jamás nos hubiéramos planteado, pero me enorgullece ver cómo el sector de la náutica y concretamente el de los superyates ha demostrado una gran resiliencia y adaptación al cambio. Más allá de los datos que reflejan la robustez del sector -con un aumento de las matriculaciones este año del 12,7% hasta octubre con respecto al 2019- la náutica ha demostrado ser una actividad libre de Covid, no masificada, que ha permitido acercarse al mar de forma segura en un momento en el que disfrutar del aire libre se ha convertido en un anhelo. Considero que la náutica de recreo debe sacar pecho por su papel inductor del impulso económico de nuestro país. 

Barcelona es el principal destino español de embarcaciones de más de 100 metros de eslora, con una cuota de mercado del 29% y un crecimiento del 17% entre los años 2016 y 2019.  Cabe tener en cuenta que hablamos de embarcaciones que cuentan con amplias tripulaciones, que pueden llegar hasta las 95 personas. A modo de ejemplo, en Marina Port Vell Barcelona llegamos a acoger, en los momentos de mayor ocupación de nuestra infraestructura, hasta 600 tripulantes que aprovechan para disfrutar de la ciudad y su entorno. 

Creo que es importante poner en valor la contribución que ello supone para la ciudad, por ejemplo, Marina Port Vell Barcelona crea 3,1 empleos por cada amarre gestionado. Es precisamente por este motivo que los diferentes actores que operamos en el sector hemos realizado un importante esfuerzo para que las administraciones entiendan el importante carácter contributivo del sector. No obstante, considero que todavía quedan muchos aspectos normativos pendientes de solucionar que hoy nos hacen trabajar en una posición de desventaja competitiva con otros países de nuestro entorno.  

Aun así, después de una etapa de parón derivada de la pandemia, en Marina Port Vell Barcelona ya estamos notando la plena recuperación del sector, con una ocupación actual en nuestras instalaciones similares a las de la época prepandemia, lo que nos hace vislumbrar unas perspectivas optimistas para los próximos años. Un optimismo que, como señalaba anteriormente, viene de lejos, y es que la industria de los grandes yates lleva experimentando un crecimiento sostenido desde finales de los noventa y se prevé que continúe así en el futuro, con un auge en la demanda de yates de más de 60 metros por encima del 70%. 

Ante esta tendencia positiva clara del mercado de las grandes esloras, este año 2021 hemos puesto rumbo hacia una nueva etapa, enfocada en un reposicionamiento de la marina hacia una mayor especialización de los servicios que ofrecemos para el segmento de las grandes esloras. Presentamos a la ciudad un ambicioso proyecto inversor que nos permitirá adaptar nuestras instalaciones para proporcionar servicios más especializados, si cabe, para el segmento de los superyates. Todo ello, bajo cuatro ejes estratégicos: innovación, sostenibilidad, crecimiento y competitividad. 

Con esta voluntad, impulsaremos en el 2022 un conjunto de actuaciones de remodelación de los espacios que integran la marina, dando respuesta a las necesidades del sector, que demanda infraestructuras preparadas para albergar embarcaciones cada vez de mayor tamaño. Ejecutaremos la reordenación de la lámina de agua, que supondrá la creación de 23 nuevos amarres para embarcaciones de hasta 70 metros de eslora adicionales a los ya existentes, y se implantará un proyecto de paisajismo para aumentar los espacios verdes de la marina, convirtiéndola en una infraestructura más cálida y acogedora. Además, instalaremos un nuevo sistema de suministro de combustible que reducirá el riesgo de contaminación ambiental y mejorará la seguridad en la infraestructura, situándonos como una marina sostenible dentro del sector, en línea con nuestra estrategia de sostenibilidad. 

Reforzamos el posicionamiento de la ciudad de Barcelona como referente para las grandes esloras

Con estas actuaciones buscamos reforzar el posicionamiento de la ciudad de Barcelona como destino líder y de referencia para superyates en el Mediterráneo, un segmento de negocio inductor del desarrollo socioeconómico del puerto de Barcelona, la ciudad y todo el territorio. La ciudad, por su privilegiada situación geográfica y su intensa actividad económica, tiene la oportunidad de convertirse en un referente de la economía azul.Sus más de 16 kilómetros de playa y su prestigio internacional la convierten en el lugar idóneo para el desarrollo económico de todas aquellas actividades que engloba el sector de la náutica. 

Sin olvidar lo que supone para el turismo de la ciudad. En Marina Port Vell Barcelona atraemos un visitante de calidad, proveniente de cualquier lugar del mundo y que llega a Barcelona por placer, por negocios o para acudir a grandes eventos como la Fórmula 1 o el Mobile World Congress y que, en ocasiones, recala en la ciudad como escala a otros destinos. Este factor no solo contribuye al turismo de la ciudad, sino que se irradia a toda la costa catalana, con especial impacto en la Costa Brava. 

En definitiva, navegamos hacia una nueva etapa que impulsará y reforzará el posicionamiento de la ciudad como referente para las grandes esloras. Contamos con todo el sector náutico, y esperamos contar también con el apoyo institucional para, de la mano, contribuir a situar la ciudad de Barcelona en la posición que se merece: como pilar de la economía azul en el Mediterráneo.