S. Innocenti: “Los nuevos activos de Prologis en la Zona Franca reforzarán el papel de Barcelona como hub logístico”

Barcelona se prepara para reforzar su posición como uno de los grandes nodos logísticos del Mediterráneo con el desarrollo de nuevos activos de última generación en la Zona Franca. En un escenario marcado por la falta de suelo disponible, el auge del comercio electrónico y la transición energética, Sandro Innocenti, SVP y Region Head del Sur de Europa de Prologis, explica cómo evolucionan las necesidades de los operadores y cuáles serán las tendencias que transformarán la logística europea durante los próximos años.

Prologis está impulsando uno de los desarrollos logísticos más relevantes de Barcelona en la Zona Franca. ¿Qué papel cree que jugará este proyecto en la competitividad logística de la ciudad durante los próximos años?

Este proyecto tendrá un papel clave en la competitividad logística de Barcelona en los próximos años, al reforzar la capacidad de la Zona Franca como hub estratégico del Mediterráneo en un contexto de alta demanda y escasez de suelo en ubicaciones prime.

Barcelona es uno de los mercados logísticos con menor disponibilidad de espacio en Europa, lo que refuerza el valor estratégico de nuevas infraestructuras como Zona Franca DC1.

Zona Franca DC1 aportará nueva oferta de última generación en el corazón de la primera corona logística, mejorando la eficiencia de las cadenas de suministro y dando respuesta a necesidades crecientes de última milla, comercio electrónico, distribución urbana, logística portuaria y sectores de alto valor añadido.

La primera corona logística de Barcelona concentra algunas de las ubicaciones más demandadas de Europa para operaciones urbanas, portuarias y de última milla.

Además, su diseño flexible, su apuesta por la digitalización y sus estándares avanzados de sostenibilidad consolidan la transformación del área hacia un modelo logístico más moderno, eficiente y competitivo a nivel europeo.

La escasez de suelo logístico sigue siendo uno de los grandes retos del mercado español. ¿Cómo afronta Prologis esta situación en ubicaciones estratégicas como Barcelona y Madrid?

La disponibilidad de suelo en los principales mercados logísticos es cada vez más limitada, por lo que la clave está en optimizar al máximo los emplazamientos existentes y desarrollar soluciones innovadoras que permitan seguir creciendo de forma sostenible. En Prologis apostamos por la regeneración y modernización de activos ya consolidados, adaptándolos a las nuevas necesidades operativas y tecnológicas de nuestros clientes. Un ejemplo es la reconversión de Sant Boi DC7, que demuestra cómo es posible generar valor adicional en ubicaciones estratégicas sin necesidad de expandirse sobre nuevo suelo.

Al mismo tiempo, observamos un creciente interés por ubicaciones en segundas y terceras coronas logísticas, que ofrecen una combinación atractiva de disponibilidad, costes competitivos y excelentes conexiones de transporte. Esta diversificación geográfica permite a las empresas ganar flexibilidad y seguir respondiendo de forma eficiente a las exigencias de sus cadenas de suministro.

Las cadenas de suministro europeas están evolucionando hacia modelos más resilientes y flexibles. ¿Qué cambios están observando en las necesidades de sus clientes?

Resumidamente: eficiencia, flexibilidad y sostenibilidad. Más allá de los metros cuadrados, del propio edificio logístico, los clientes necesitan soluciones integrales que optimicen su operativa desde el primer momento. Nuestra apuesta de valor en este contexto es Prologis Essentials.

Las naves del futuro deben ser cada vez más sostenibles, digitales e inteligentes, con el fin de facilitar la resiliencia de sus usuarios,  para  poder adaptarse a cualquier irrupción propia o ajena a la cadena de suministro, como por ejemplo, los picos de actividad consecuentes del comercio electrónico, contingencias medioambientales o necesidades de suministro eléctrico mayores, fruto de la creciente automatización de procesos intralogísitcos o de la transición hacia una movilidad más sostenible.

Esto significa que las naves deben contar con unas garantías básicas, como sistemas de monitorización en tiempo real, modelos energéticos autónomos, diseños que mejoren la eficiencia en la última milla, generación y almacenamiento de energía solar, etc.

La sostenibilidad ha pasado de ser un valor añadido a un requisito empresarial. ¿Qué papel desempeña en la estrategia de desarrollo de nuevos activos logísticos de Prologis?

La sostenibilidad es un eje transversal en nuestra estrategia, desde el diseño y la construcción hasta la operación de los activos, impulsando eficiencia energética, descarbonización y bienestar. En Prologis lo abordamos, por ejemplo, desde la energía solar y ya hemos incluso superado nuestro hito de conseguir 1 gigavatio de capacidad solar y almacenamiento en baterías, lo que apoya la independencia energética de nuestros clientes y de las comunidades en las que trabajamos.

España se ha consolidado como uno de los mercados logísticos más dinámicos de Europa. ¿Dónde identifica las principales oportunidades de crecimiento para el sector en los próximos años?

Las principales oportunidades de crecimiento del sector logístico en España se concentran en el impulso del comercio electrónico, que aún tiene recorrido frente a otros mercados europeos y seguirá aumentando su peso hasta el 2030, generando una demanda adicional significativa de espacio logístico en todo el continente. En este contexto, ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia se consolidan como nodos clave, aunque el sector deberá abordar retos como la escasez de suelo, la energía y la eficiencia del transporte, lo que refuerza la necesidad de activos modernos y bien ubicados para sostener su competitividad.

Si tuviera que señalar una tendencia que vaya a transformar la logística europea en esta década, ¿cuál sería y por qué?

No cabe duda de que la incertidumbre geopolítica y socioeconómica tienen un impacto importante en la actividad logística, pero confiamos en el fortalecimiento y resiliencia del sector, y que la tasa de ocupación, al menos, se mantenga.

Una de las tendencias más transformadoras de esta década será la creciente convergencia entre logística, energía e infraestructuras. El comercio electrónico seguirá impulsando la demanda, pero el acceso a la energía, la electrificación y la necesidad de cadenas de suministro más resilientes influirán cada vez más en dónde y cómo se desarrollan las infraestructuras logísticas.

Según Prologis Research, el crecimiento continuado del comercio electrónico en Europa requerirá entre 1,4 y 1,9 millones de metros cuadrados adicionales de espacio logístico durante los próximos cinco años, reforzando la necesidad de contar con infraestructuras modernas y estratégicamente ubicadas.