Se evapora la opción de mantener la construcción de buques en La Naval

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao ha finalizado el recorrido judicial de la adjudicación de los terrenos y edificios del astillero La Naval de Sestao, mediante un auto en el que concede la propiedad a la empresa Urlau Proyectos y Servicios SLU, del grupo belga VGP para la creación de un nuevo parque inmologístico.

La adjudicación se realizó el pasado marzo, pero el proceso había sido recurrido por otras dos compañías: Marina Meridional y Grupo A&M. A pesar de que su oferta era más baja -6 millones de euros menos- apreciaban que no se cumplían todos los requerimientos del proceso de liquidación al no contemplar la continuidad de labores industriales y, aún menos, de construcción naval.

Ahora la Justicia concede la propiedad a VGP, por una cantidad de 36 millones de euro, terrenos que serán dedicados a una actividad, con enfoque principal en las actividades industriales, pero que incorporará elementos existentes como grúas y edificios protegidos para preservar algunas de las características icónicas del antiguo astillero.

Cabe recordar que VGP inició su andadura en España en junio del 2015. Desde entonces, ha cerrado la adquisición de más de un millón de metros cuadrados netos de suelo industrial en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia, Sevilla y, ahora Bizkaia.

Opinión empresarial

Ante la adjudicación definitiva, el Foro Marítimo Vasco, el Cluster de la Industria Naval del País Vasco que aglutina a 260 empresas del sector, con una facturación de 2.800 millones de euros y un empleo de 13.500 trabajadores, manifiesta su intención de “apoyar las iniciativas de proyectos industriales que propicien el acercamiento o negociación entre el adjudicatario y los promotores de los proyectos existentes, interesados en el mantenimiento de la actividad industrial naval en las instalaciones del astillero”.

La construcción naval vasca pierde uno de sus activos de referencia

Pero el cluster quiere recalcar al adjudicatario “la importancia de favorecer o priorizar el alquiler o venta de espacio a estas empresas”, lo cual impediría la desaparición y achatarramiento de unas instalaciones propicias para construir, reparar buques y fabricar equipamientos navales en sus instalaciones, muelles de atraque, gradas, diques, lámina de agua, etc. Son actividades “de difícil implantación en otro lugar de Euskadi” y que mantendría operativas y con carga de trabajo “al propio astillero y a las empresas subcontratistas, generando riqueza y empleo en nuestra Comunidad”.  Desde el FMV abogan a la receptividad de los responsables de la empresa VGP, en esta nueva fase que se inicia.

Esta es también la opinión de CámaraBilbao que entiende que “La Naval es única” y que el proyecto de VGP, “no es un proyecto industrial”, y que podría implicar la desaparición de la construcción naval en un emplazamiento idóneo para ello que siempre ha destacado por sus características portuarias y técnicas.

En opinión de CámaraBilbao, la actividad naval debe continuar, pero de un modo diferente a como se ha venido realizando en los últimos años, lo que ha derivado en cierre de astilleros. “Con una buena estrategia y gestión industrial las instalaciones de La Naval podrían tener continuidad y conseguir una cartera de negocio competitiva en Europa y en otros mercados internacionales”. Por ejemplo, especializándose en la construcción de buques de alto contenido tecnológico, plataformas flotantes, reparaciones navales o generar una industria offshore.

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