Senegal apuesta por el ferrocarril

El Gobierno de Senegal ha decidido potenciar su implicación en el sistema de transportes para intentar relanzar su maltrecha economía. El primer ministro, Amadou Ba, ha remodelado su Gobierno para dar entrada a nuevos ministerios relacionados con las infraestructuras logísticas.

Entre otras carteras, se ejecutivo senegalés está compuesto por Amadou Mansour Faye, Ministro de Infraestructuras, Transporte Terrestre y Apertura; Papa Sagna Mbaye, Ministro de Pesca y Economía Marítima; Antoine Mbengue, Ministro de Transporte Aéreo y Desarrollo de Infraestructuras Aeroportuarias; y Pape Amadou Ndiaye, nuevo Ministro de Desarrollo Ferroviario.

Recordar que el pasado año Senegal inició la construcción de nuevo puerto de Dakar (Ndayane), con la colaboración y financiación del grupo DP World, con una inversión que superará los 1.000 millones de dólares en dos fases y que, a su finalización, podrá manipular 2 millones de teus al año.

En una primera fase se construye una terminal de contenedores que absorberá 837 millones de dólares, y dotará al nuevo puerto de una nueva línea de muelle de 840 metros con un calado de 18 metros, así como un canal navegable de una longitud de cinco kilómetros. La terminal tendrá una capacidad para operar dos buques de 336 metros de forma simultánea. Para una segunda fase queda construcción de otro muelle de 410 metros de longitud y se pondrá en funcionamiento una superficie logística de 12 hectáreas.

Avión y tren

Para potenciar el transporte aéreo se ha nombrado a Antoine Mbengue quien tendrá el cometido de establecer una Zona Económica Especial alrededor del aeropuerto de Blaise Diagne, muy cercano al nuevo puerto en construcción.

La mayor novedad de la renovación ministerial es el nombramiento de Pape Amadou Ndiaye como responsable del desarrollo ferroviario y encargado especialmente por el presidente de la república,Macky Sall, de poner en uso el enlace con Mali. Se trata de superar las implicaciones que para la logística tienen los bloqueos económicos a los que están sometidos diversos países africanos por su inestabilidad política y las incursiones armadas de las guerrillas.