SNCF registra beneficios y Renfe anuncia su regreso al mercado francés

La compañía ferroviaria francesa SNCF regresa a la senda de los beneficios tres años después, según el cierre provisional del año 2022. Así, tras las pérdidas de más de 800 millones de 2019 y casi 3.000 millones de año 2020, un ejercicio negro por la incidencia de la pandemia y las restricciones de movilidad, en el 2021 se alcanzaron número positivos gracias a la venta de activos.

Tras tres años en que las pérdidas han hecho mella en las cuentas de la ferroviaria, en el año que acaba de finalizar, los beneficios operativos rondan los 2.200 millones de euros, a la espera del balance y cierre de cuentas definitivo, que se hará público en febrero.

A los buenos datos provisionales de la SNCF han contribuido de forma notable el incremento en los fletes de mercancías y las operaciones logísticas. En la segunda parte del año, este incremento se ha ralentizado ligeramente, pero ha repuntado de forma importante el tráfico de pasajeros.

Liberalización pospuesta

En parte, los resultados se deben a la falta de liberalización de los servicios ferroviarios en nuestro vecino del norte y a las múltiples trabas que se imponen al establecimiento de compañías foráneas. Valgan como ejemplo las dificultades que Renfe ha tenido (y aún tiene) para homologar el material rodante, las locomotoras y los maquinistas a los estándares franceses. Se trata de una decisión que no cuadra con la adjudicación de la fabricación de las locomotoras por parte de la francesa Alstom, hurtando el contrato a las empresas españolas y alemanas que también optaban al contrato.

Así, el pasado febrero se manifestó la suspensión de operaciones de la cooperación, bajo la marca Elipsos, aludiendo a la falta de rentabilidad en las líneas que operaba en las rutas Barcelona – Lyon – París y Madrid – Marsella, líneas que ahora opera SNCF en solitario, desde el mes de diciembre. En los últimos años se han contabilizado alrededor de seis millones de viajeros en estas líneas operadas al alimón franco-español.

Renfe participa en Leo Express para expandirse en el mercado centroeuropeo

La noticia de que Renfe ha obtenido, a final de año, el certificado de seguridad por parte de la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea (ERA) para operar en la red francesa da alas a retomar el servicio entre Perpignan, Lyon y Marsella. Renfe volverá así en la primavera a operar líneas en el territorio francés, en contraprestación a los servicios de Ouigo en nuestro país. Para el futuro, se llegará progresivamente a 28 circulaciones semanales entre Barcelona y Lyon, de un lado, y entre Madrid y Marsella, por otro.

Leo Express

Dentro del proceso de internacionalización del operador español, Renfe Alquiler ha aprobado el arrendamiento de 21 trenes Alstom Coradia a Leo Express, empresa propiedad de Renfe que opera en Centroeuropa. En sus 10 años en el mercado, Leo Express ha transportado a unos 10 millones de pasajeros, ha realizado 56.000 viajes y ha sido pionera en ofrecer transporte ferroviario sin subvención estatal en Europa Central.

Tras el comienzo de su línea comercial en la República Checa, en 2014 se expandió en Eslovaquia, y posteriormente, se conectó la República Checa con Polonia. La intención de Leo Express es seguir expandiéndose a otras líneas comerciales y regionales dentro y fuera de la República Checa con el apoyo de su socio estratégico, Renfe.