S. Montagut: “En Velocity no estandarizamos, le damos a cada cliente una solución a medida”

Fundada en el 2008 en la India, Velocity Global Logistics cuenta con una oficina en Valencia desde el 2018. Su directora, Susana Montagut Barratt ha hablado con el Canal Marítimo y Logístico acerca de los servicios que ofrece la compañía transitaria y de sus proyectos para el futuro.

Con más de 25 años de experiencia en el sector logístico, Montagut también ha ofrecido su visión sobre los acontecimientos que están marcando la actualidad del sector logístico.

¿Cuándo se puso en marcha la delegación de Velocity en España?

Velocity nació en el 2008 en la India, en el 2012 se puso en marcha la oficina de China y la de España en el 2018.

Valencia no es realmente una delegación, sino que somos oficinas diferentes. Cada una de estas oficinas está basada en sus respectivos países y funcionan de manera independiente, pero compartimos marca y somos socios.

¿Qué servicios ofrecéis? ¿En qué áreas geográficas trabajáis más?

Hacemos de todo un poco, pero si es verdad que estamos más centrados en lo que es el subcontinente indio. En Asia también hacemos bastantes cosas, y algo en Sudamérica. La India, Pakistán, Bangladesh y Sri Lanka, son los países en los que más trabajamos.

En Valencia empezamos hace seis años con cargas convencionales de contenedores. Aunque la idea es ampliar la cartera de servicios, nos han afectado los problemas que ha generado el Covid, el bloqueo en el Canal de Suez y la crisis en el Mar Rojo.

“A corto plazo tenemos la idea de tener un almacén en Valencia”

Pese a todas estas circunstancias. ¿Tenéis previsto lanzar algún proyecto?

Durante estos años es verdad que hemos ido intentando desarrollar otros servicios, pero hemos ido frenando por las circunstancias. Estamos siendo quizás más conservadores.

Pese a ello, a corto plazo tenemos la idea de tener un almacén en Valencia, aunque no puedo especificar si será dentro de seis meses o será más adelante. Es un proyecto que tenemos previsto para cuando las cosas estén más estabilizadas.

Velocity Global Logistics gestiona cargas especiales desde China y la India
Velocity Global Logistics gestiona cargas especiales desde China y la India

La idea es contar con un almacén, para hacer cargas dedicadas y para poder ofrecer un servicio más al cliente. No sería una plataforma logística como tal, sino un almacén donde se puedan hacer manipulaciones u operaciones de última milla.

¿Cuál es vuestro punto fuerte?

El servicio y la atención personalizada, tratamos a cada cliente de una manera especial. En Velocity Spain no estandarizamos servicios, le damos a cada cliente una solución a medida, los clientes no son números.

No vamos en contra de la tecnología, pero estamos pendientes de los clientes, no seguimos la tendencia de todo online y todo por la web, preferimos la atención tradicional. Se trata de diferenciarse de las grandes compañías, ellos tienen su nicho de negocio y el nuestro es totalmente diferente.

¿En España trabajáis en otras ubicaciones a parte de Valencia? ¿Tenéis pensado alguna nueva delegación?

Si, trabajamos en otros puertos y con otros colaboradores, pero ahora mismo no creo que tenga sentido ir abriendo delegaciones, a menos que sea una absorción de otra empresa o una adquisición por alguna cuestión estratégica.

¿Estáis presentes en alguna red de transitarios?

Sí, FDX, Mundu, Alfa, Magenta y CLN.

¿Qué ofrecen estas redes?

A los transitarios pequeños es lo que más vida nos está dando, porque al final nuestro único fuerte es el servicio. Se puede generar negocio cuando hay buena relación con otros agentes, porque las cargas están allí o están aquí, pero las tienes que ir cerrando entre agentes.

Tener una buena relación con estos agentes resulta muy fructífero. Las networks son más para un pequeño o medio transitario, porque los grandes ya tienen sus propias delegaciones.

En cuanto a la crisis del Mar Rojo. ¿Cómo os está afectando?

Cómo está todo tan globalizado, hemos llegado al punto de que todo nos afecta. Cualquier cosa que pase a miles de kilómetros acaba afectando a nuestro día a día.

Se incrementan los costes y los tiempos de tránsito. Los clientes dejan de pedir o se quedan pendientes de ver si las tarifas van a subir o bajar, las compañías marítimas suben y bajan precios, y todo va variando mucho.

A nosotros lo que más nos afecta es la incertidumbre. Tenemos mercancía en el agua, que acaba de salir o está a punto de llegar, y al cliente esa situación le crea desasosiego, porque no podemos darle una explicación clara de cuándo le va a llegar la mercancía.

Hay mercancía que tenía que llegar sobre el 26 o 27 de diciembre, son mercancías con plazos de entrega que van a llegar semanas más tarde. Da igual que pidas ahora, es que no hay manera de que llegue esa mercancía antes, y los clientes se están encontrando que pueden quedar desabastecidos en un periodo de casi un mes entre unas cosas y otras.

Parece que cada cierto tiempo pasa algo

Es verdad que llevamos muchos años sin una regularidad. Antes también pasaban cosas, pero solo de vez en cuando, y había más o menos una cierta regularidad.

Ahora lo normal es que no haya normalidad, por eso tenemos que ser polivalentes y adaptarnos a las circunstancias que van surgiendo cada seis o diez meses.

El que no sea capaz de adaptarse sufrirá, porque creo que se ha acabado ya el tiempo de la regularidad, de tenerlo todo controlado. La tendencia no es que todo se quede tranquilo, esa época ha pasado y seguramente dentro de seis meses pase otra cosa que también nos acabe afectando.

¿Es consciente el cliente de todos estos problemas que están surgiendo?

Creo que ahora, tras el Covid, el cliente es más consciente. En el caso del problema en el Mar Rojo, por ejemplo, se le ha dado mucha importancia en los medios de comunicación, y eso facilita las explicaciones a los clientes.

Aun tratándose de un sector estratégico, normalmente las cosas que pasan en este sector no tienen mucha publicidad y repercusión en los medios de comunicación, por lo que es difícil hacerle entender a los clientes que lo que sucede a miles de kilómetros que nada tiene que ver con ellos, incidirá directamente en su mercancía.