Alemania construye en 200 días su primera terminal portuaria de GNL

Alemania inauguró su primera terminal flotante para la importación de gas natural licuado (GNL), construida en aguas del puerto de Wilhelmshaven. En el acto, encabezado por el canciller Olaf Scholz, se destacó que la terminal se construyó en tan solo 200 días desde el diseño hasta la puesta en marcha y que implicó la colocación de 26 kilómetros de gasoducto.

La generación de gas propio era una prioridad tras las restricciones de suministro de Rusia

El canciller recordó las razones que obligaron al Ejecutivo federal a iniciar rápidamente la construcción de terminales de GNL. «La guerra de Rusia contra Ucrania tiene consecuencias terribles para los ciudadanos ucranianos e implica una destrucción dramática’’. Al mismo tiempo, Scholz reconoció que los efectos de esta guerra se sienten en todo el mundo. “En Alemania, estamos sufriendo los altos precios de la energía, por la inflación y, por supuesto, también por el hecho de que tenemos que pensar en la cuestión de la seguridad energética’’. En este sentido, Scholz afirmó que tuvieron que decidir muy rápidamente el hecho de asegurar el suministro de energía de Alemania con gas, independientemente del suministro de gas de Rusia.

Scholz anuncia la construcción de más terminales

Scholz precisó que la terminal de Wilhelmshaven constituye sólo el primer paso de una estrategia para la seguridad energética que continuará con la instalación de nuevas terminales de GNL en Lubmin, Brunsbüttel y en Stade. “Para finales del 2024 -explicó el canciller- la capacidad de importación de gas debe superar los 30.000 millones de metros cúbicos, que es más de la mitad de la cantidad de gas que pasó por gasoductos de Rusia a Alemania el año pasado. “