El transporte marítimo de contenedores empieza a mostrar fisuras

En primer lugar, se produjo la pandemia del Covid-19. Y ahora la guerra entre Rusia y Ucrania. Se trata de dos acontecimientos que han tenido y siguen teniendo un fuerte impacto en la economía mundial. La inmensa mayoría de los sectores económicos se han visto afectados por estos sucesos, aunque cabe destacar que el sector del transporte marítimo ha salido prácticamente ileso o, más concretamente, la parte del shipping que mueve mercancías.

El sector del transporte marítimo de contenedores y de graneles

De acuerdo con el último análisis de los sectores del transporte marítimo de contenedores y de graneles secos y líquidos publicado por BIMCO, la asociación internacional de armadores y operadores marítimos, que representa a más del 60% de la flota mundial de buques de carga, ha confirmado la buena salud del transporte marítimo, siendo excelente incluso para varios segmentos de esta industria en las recientes perturbaciones, en especial, el transporte marítimo de contenedores.

Desde la primavera-verano del año 2020, todas las grandes navieras de este segmento de la industria han acumulado una serie ininterrumpida de resultados financieros récord, de acuerdo con la gran mayoría de los análisis, a veces precipitados por el importante aumento de la demanda y los efectos de la congestión de la cadena de suministro.

Sin embargo, según BIMCO, nos encontramos ante un sector marítimo que empieza a mostrar ciertas fisuras y que se enfrenta a una creciente incertidumbre. BIMCO no es la primera en predecir la llegada de un punto de inflexión para el transporte marítimo de contenedores, hasta el punto de que esta predicción parece más bien el resultado de la constatación de que el rendimiento económico y financiero alcanzado por el sector es tan elevado que es inevitable un aplanamiento de la curva o un descenso a niveles menos excepcionales que los experimentados recientemente.

BIMCO ha resaltado el descenso de los volúmenes de contenedores en las rutas principales y regionales, que en marzo del 2022 cayeron un -0,4% y un -1,4% interanual, respectivamente, aunque aumentaron un +11,0% y un +1,8% en comparación con marzo del 2019. Asimismo, BIMCO ha resaltado el especial debilitamiento de los volúmenes en Oceanía y Europa, que disminuyeron un -8,6% y un -6,9% interanual, respectivamente, el pasado mes de marzo, mientras que los volúmenes en Norteamérica siguieron creciendo a un ritmo del +5,8% interanual.

Según BIMCO, una señal de un posible cambio de rumbo es el debilitamiento de los volúmenes de tráfico marítimo en contenedores. De hecho, este descenso se viene produciendo desde hace meses en varios mercados importantes y no parece haber tenido hasta ahora un impacto significativo en los resultados financieros de las navieras.

No obstante, BIMCO ha resaltado, en concreto, el descenso de los volúmenes transportados en contenedor en las rutas de cabecera y regionales, que en marzo del 2022 -precisa la organización- cayeron un -0,4% y un -1,4% interanual, respectivamente, aunque aumentaron un +11,0% y un +1,8% en comparación con marzo del 2019.

Asimismo, BIMCO ha resaltado el especial debilitamiento de los volúmenes en Oceanía y Europa, que disminuyeron un -8,6% y un -6,9% interanual, respectivamente, el pasado mes de marzo, mientras que los volúmenes en Norteamérica siguieron creciendo a un ritmo del +5,8% interanual.

Además, BIMCO ha esbozado los factores que influyen e influirán en la tendencia del mercado del transporte marítimo de contenedores y graneles, como el prolongado cierre de China, el conflicto de Ucrania, la normativa de descarbonización del transporte marítimo y el importante impulso inflacionista.

Según BIMCO, una señal de un posible cambio de rumbo es el debilitamiento de los volúmenes de tráfico marítimo en contenedores. De hecho, este descenso se viene produciendo desde hace meses en varios mercados importantes y no parece haber tenido hasta ahora un impacto significativo en los resultados financieros de las navieras

BIMCO ha precisado que, a su juicio, este segmento de la industria se enfrenta en la actualidad a incertidumbres significativas y sin precedentes tanto en la demanda como en la oferta futuras, ya que la oferta de capacidad de almacenamiento -según este organismo- crece en cualquier caso más rápido que la demanda, con el consiguiente debilitamiento previsto del equilibrio entre la oferta y la demanda.

Para BIMCO, esto debería conducir a una reducción del nivel de los fletes y de los fletamentos de buques, así como de los precios de los portacontenedores de segunda mano.

Sin embargo, BIMCO cree que es poco probable que las tarifas de los fletes y los precios de los buques vuelvan a caer rápidamente a los niveles anteriores a la crisis, aunque, según la asociación, no se puede descartar por completo la posibilidad del peor escenario del Fondo Monetario Internacional para la economía mundial, que también tendría repercusiones negativas para el transporte marítimo de contenedores.