El transporte vizcaíno se une frente al “pago por uso” inoportuno y discriminatorio

Los transportistas vizcaínos han decidido mostrar su rotundo desacuerdo por la instauración del “pago por uso -solo para vehículos pesados- en las carreteras del territorio foral, en la estela de lo ya aplicado en Gipuzkoa. El transporte vizcaíno cree que la nueva tasa es “discriminatoria” y que sólo persigue un “afán recaudatorio”.

Las asociaciones Asetrabi, Asotrava, Hiru y Transportbilbao, que agrupan a un numero mayoritario (aunque indeterminado) de transportistas señalan que, tras un año de conversaciones y negociación con la Diputación Foral, y más concretamente, con departamento de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, dirigido por Imanol Pradales, no se ha conseguido un consenso sobre la aplicación de este nuevo gravamen.

El “pago por uso” a los vehículos pesados entrará en vigor el 1 de enero del 2023

En la comparecencia llevada a cabo por Sonia García (Asetrabi), Amaia Martínez (Asotrava), Alberto Núñez (Hiru) y Santi Sánchez (Transportbilbao) ha quedado patente que el sector no puede asumir más cargas y que los nuevos peajes terminarán repercutiendo en los consumidores finales. No obstante, desde un sector tan atomizado como este, se teme que la dificultad de trasladar los costes en las tarifas a los cargadores, acabe por lastrar el servicio.

Arco de peaje por el método free-flow
Arco de peaje por el método “free-flow”

Según los representantes de los transportistas, el coste del nuevo gravamen supone entre el 7 y el 10% de su facturación, y cifran un montante entre 700 y 1.000 euros mensuales por vehículo el sobrecoste de, simplemente, circular por las carreteras convencionales.

No obstante, y para tranquilidad de los consumidores, desde los representantes del transporte no se traslada la posibilidad de emprender acciones reivindicativas ni de otro tipo y se opta por seguir negociando con la Diputación algún tipo de descuento más allá de los fijados por frecuencia y tipo de motorización de los vehículos. No obstante, la advertencia está lanzada “si el transporte no resulta rentable, los camiones se quedarán en los parkings”.

Impuestos superpuestos

Según Sonia García, “la Administración nos grava con impuestos superpuestos”, al señalar que los transportistas ya pagan impuestos por el carburante, las licencias, IRPF, Sociedades, etc. Así, todo el terreno avanzado con los Reales Decretos para minimizar las afecciones de la crisis ucraniana en el transporte, se diluyen con la aplicación de esta nueva carga.

Más aún cuando el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) aún no se ha pronunciado sobre la continuidad (o no) de los descuentos sobre el combustible más allá del 31 de diciembre.

Santi Sanchez (Transportbilbao), Sonia Garcia (Asetrabi), Amaia Martinez (Asotrava) y Alberto Nunez (Hiru)
El transporte por carretera de Bizkaia rechaza los peajes por discriminatorios e inoportunos

Para Amaia Martínez esta medida “no es la adecuada para el apoyo de un sector estratégico, pero muy tocado por la crisis” y recuerda que el Mitma no ha decidido aplicar esta misma carga sobre el resto de las carreteras del Estado. “Bizkaia se adelanta” a porque ha visto un “filón recaudatorio” para sanear las arcas públicas. Y también cree que la medida es “discriminatoria” puesto que grava sobre todo al sector vizcaíno (el que lo usa cotidianamente) y sólo al transporte pesado, cuando son los vehículos privados los que utilizan las vías de forma mayoritaria. En este sentido, Martínez lanza un “aviso a navegantes”: más temprano que tarde, el pago por uso “se extenderá a todos los conductores”.

En su intervención, Alberto Núñez dijo que la “millonaria inversión destinada a crear la infraestructura de cobro” terminará por ser repercutida en todos los usuarios de las vías. Se lamentó de la dificultad de trasladar este sobrecoste a los cargadores por parte de las pequeñas empresas, pero, si así ocurriese, sería el consumidor final el que terminase de financiar tanto el coste del sistema como el mantenimiento de las carreteras.

Finalmente, Santi Núñez explicó la especial situación de los más de mil transportistas del puerto de Bilbao, agrupados en Transportbilbao, los que utilizan de modo intensivo las carreteras vizcaínas y que van a ver mermada su rentabilidad en un 10%.

Así será el pago por uso

Cabe recordar que las nuevas tarifas del “pago por uso” de las carreteras vizcaínas para el transporte pesado comenzará a aplicarse en 1 de enero de 2023 en la N-240 y la BI-625. En la carretera de Barazar (N-240) se activarán los 9 arcos free flow colocados entre la unión de El Gallo (PK 55) y Ubidea (PK 23) al paso por los puntos de control. La tarifa va desde 0,32€ en el recorrido más corto, hasta los 8,93€ en el de mayor longitud.

En la carretera BI-625 se activarán 8 arcos free flow desde Laudio (PK 372,560) a Basauri (PK 387,310), al paso por los puntos de control. Aquí la tarifa oscila entre 0,23€ y 1,13€. Estas dos serán las primeras vías en las que se implante el sistema de “pago por uso” sólo para camiones, pero se adelanta que en el futuro próximo serán hasta 5 las vías en las que los camiones tendrán que pagar para poder utilizarlas.

Poniendo la venda antes que la herida, la Diputación Foral ya ha publicado una serie de descuentos por frecuencia: el 13% sobre la tarifa siempre que se realicen 20 o más viajes mensuales y el pago se haga mediante el mismo dispositivo telemático (OBE) de identificación y pago.

Se contempla también descuentos por tipología de motorización menos contaminante, una medida en consonancia con los objetivos de reducir el impacto medioambiental del transporte de mercancías por carretera, que beneficia a los vehículos más eficientes.

Se concretan tres tipos de descuentos en función del tipo de motor y su nivel de emisiones. Así, habrá descuentos del 25% para los vehículos pesados eléctricos, híbridos y los propulsados por gas, vehículos con etiqueta “cero” y “ECO” de la clasificación de la DGT. Los vehículos pesados EURO 6 tendrán derecho a un descuento del 20%, mientras que se aplicará una rebaja del 15% para los vehículos pesados EURO 5.

Para los representantes de Asetrabi, Asotrava, Hiru y Transportbilbao, estos descuentos no son suficientes para paliar el sobrecoste de las operaciones en tierras vizcaínas. “Siempre hemos de ser pioneros” se quejan, pero “este no es el momento” de gravar aún más al sector que, además, adolece de otros problemas como la falta de camiones y conductores. Sonia García lanza un llamamiento a los jóvenes para su incorporación a un sector que considera “atractivo” pero que, a falta de medidas complementarias, y a tenor de lo expuesto por sus Asociaciones, no encuentra relevo generacional.