Estados Unidos e Irán han acordado esta madrugada un alto el fuego de dos semanas. Si hace pocas horas Donald Trump prometía la muerte a toda una civilización en caso de que Irán no reabriese el Estrecho de Ormuz, en lo que ha sido su arrebato más serio en lo que va de guerra, ahora el mandatario estadounidense acepta un documento de diez puntos de su contrincante como “base para negociar”. Entre los diez puntos que Trump y los ayatolás han aceptado discutir, Irán exige el control del Estrecho de Ormuz por parte de sus Fuerzas Armadas.
“Por un periodo de dos semanas, el tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz será posible en coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y con la debida consideración de limitaciones técnicas”, ha publicado en X el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, un comunicado que también ha difundido Donald Trump en Truth Social. Irán, por su parte, se emplaza a negociar la propuesta de EE UU de 15 puntos, cuyos detalles no han trascendido.
Según medios estatales como el Tehran Times, Irán habría instado a un control total y exclusivo sobre el Estrecho de Ormuz de forma permanente. Ello recupera la exigencia de Teherán de decidir los buques que transitan el estrecho, incluso cobrando tasas millonarias que podrían traducirse en más recargos sobre las rutas que recalan en puertos del Golfo Pérsico de forma permanente. Si bien Estados Unidos ha aceptado la coordinación temporal del tráfico a través del estrecho por parte de Irán, la imposición sirve como base negociadora, y habrá que esperar al resultado final del acuerdo.
Alivio para el precio de los carburantes
La tregua entre el régimen de los ayatolás y Trump representa un alivio para el suministro energético. El precio del petróleo Brent fue bajando en las últimas horas del martes a medida que se acercaba la hora límite impuesta por Trump. A las 10:00h de este miércoles, el precio del barril ya ha caído alrededor de un 13,5% hasta situarse en unos 95 dólares. De momento, las principales navieras aún no han anunciado si se eliminarán los recargos por el precio del combustible ni por riesgo de guerra.
El periodo de negociación de dos semanas que se abre supone un respiro para el tránsito a través del Estrecho de Ormuz, tras haber estado prácticamente interrumpido desde hace más de un mes, y con la amenaza militar a los mercantes que lo cruzaban. Los hutíes de Yemen, que se unieron hace pocos días al conflicto amenazando también el Estrecho de Bab Al-Mandeb, todavía no se han pronunciado al respecto de la tregua alcanzada entre Trump y los ayatolás.
Durante las siguientes dos semanas, está previsto que ambas partes emprendan un ciclo de negociaciones en Islamabad, capital de Pakistán, quien ha sido el principal mediador para evitar una escalada mayor de la guerra en Oriente Medio.








