Valencia continuará expandiendo su turismo de cruceros por toda la provincia con una oferta diversificada

La planificación de la APV para este sector pasa por un crecimiento sostenible y sostenido, tanto en número de escalas como de cruceros

Durante la celebración el pasado mes de diciembre del 20º aniversario de la Fundación Valenciaport, el reconocido economista Miguel Ángel Sánchez Valero (valenciano de origen y afincado en Estados Unidos), instó a los puertos europeos a reformular sus modelos de negocio.

Una reformulación -planteada con el objetivo de incrementar sus cuotas de competitividad- que a su juicio pasa por dos cuestiones: continuar invirtiendo en tecnología y en infraestructuras portuarias. En este último apartado, el economista -director de estrategia y transformación digital de compañías como Nike o Walmart, entre otras- destacó particularmente la oportunidad que representa la industria de cruceros para Valencia.

En este contexto, Sánchez-Valero abogó por mejorar las instalaciones gestionadas por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) también desde el punto de vista de este sector. Su principal argumento: la ciudad se encuentra en una ubicación estratégica en el mar Mediterráneo, área en la que, según el experto, se ha cuadriplicado la demanda de cruceros en los últimos años.

Más allá de la reflexión anteriormente planteada, o de si el puerto de Valencia tiene potencial para atraer más tráficos de cruceros e incrementar su número de cruceristas, lo cierto es que la APV ha convertido en la última década a la ciudad en un destino consolidado para la industria de cruceros.

Los datos del Boletín Estadístico de la APV así lo reflejan. En el año 2019 llegaron a Valencia un total de 435.616 viajeros, mientras que en los dos últimos ejercicios fueron 623.053 -en el 2022- y 781.280 -en el 2023-. De esos 781 mil cruceristas que recibió el recinto valenciano, 347.623 lo hicieron a través de cruceros internacionales. Estos números suponen un incremento de cruceristas del 25,4% (en comparación con el 2022), pese a que el puerto de Valencia recibió 269 escalas de cruceros, cifras inferiores a las del 2022 (298 escalas). 

Tomando en consideración estos datos, la planificación de la APV pasa por un crecimiento sostenible tanto en número de escalas como de pasajeros. Por ello, la ciudad de Valencia es un destino medio para el sector cruceros que presenta, salvo excepciones, crecimientos anuales sostenidos. 

La APV busca llevar el impacto de los cruceros a otras localidades de la provincia como Sagunto (Imagen: Comunitat Valenciana)

En esta línea, la APV busca que estos incrementos sean proporcionales a la capacidad de recepción de la provincia, principalmente en lo que se refiere a la ciudad, evitando de esta manera una turistificación que ha acabado afectando a otros destinos. 

Un vértice importante en la estrategia de la APV en este sector pasa por continuar expandiendo los efectos del turismo de cruceros más allá de la ciudad. La Autoridad Portuaria lleva trabajando en esta línea desde hace años junto con la Diputación de Valencia y Visit Valencia.

El objetivo de esta estrategia es doble: por una parte, se busca ampliar el impacto económico de los cruceros a otros municipios de la provincia, y por otro, se permite descongestionar algunos puntos de interés turístico de Valencia como el centro histórico, que de manera -solo puntual- han podido sufrir esta congestión.

De este modo, localidades como Requena, Sagunto o Riba-Roja, -por citar algunos- han podido y van a poder seguir beneficiándose de esta hoja de ruta marcada por la APV. Unos municipios que también tienen que ir adaptándose y preparándose para acoger a este tipo de visitante.

La APV continuará potenciando el turismo de cruceros más allá de la ciudad, expandiendo su impacto económico al resto de la provincia

Y es que la realidad es que la provincia esconde rincones y lugares que a veces pasan desapercibidos para el viajero, y que además son idóneos para realizar actividades al aire libre. Unos encantos que la APV ha sabido apreciar y ha ido incorporando progresivamente a su amplia oferta de excursiones.

De hecho, la intención de la APV, junto con Visit Valencia y la Diputación de Valencia, es continuar potenciando este tipo excursiones fuera de la ciudad. En este sentido, los datos que maneja la APV, que califica de “éxito” la visión de ampliar el ratio de excursiones a otras localidades, apuntan a que alrededor de un 15% de los cruceristas ya estarían optando por este tipo de excursiones, un porcentaje que la APV aspira a aumentar en los próximos años.

Asimismo, y en relación con este tipo de actividades al aire libre, la APV también se encuentra trabajando para adaptarlas a las personas con movilidad reducida. Para ello, ya trabaja con responsables de turismo de la provincia con la finalidad de que todas las excursiones -desde una visita a un museo hasta la bajada por el Turia- sean accesibles para todo tipo de turistas, incluidas las personas con movilidad reducida.

El puerto de Valencia prevé cifras similares para el 2024

Aunque todavía es pronto para vaticinar los tráficos de cruceros de este 2024, las previsiones de la APV apuntan a que el presente año será en cifras similar al 2023.  En concreto, el número podría rondar los 780.000 cruceristas y las 287 escalas, lo que supondría un leve incremento tanto en el número de escalas como en el de cruceristas.

Como puerto multi naviera, Valencia recibe anualmente a cruceros de tipo expedition -cruceros con excursiones muy específicas, como, por ejemplo, las enfocadas al conocimiento de la fauna local- y también los cruceros contemporary, más dirigidos al gran público. 

En la imagen, un crucero de MSC atracado en los muelles del puerto de Valencia

En términos generales, durante el presente ejercicio los de lujo volverán a representar casi la mitad del total de cruceros, mientras que la otra mitad de cruceros serán los de tipo contemporary. Este dato habla por sí solo de la diversidad de oferta de cruceros en Valencia. 

Esta última característica es precisamente uno de sus principales atractivos. Y es que la oferta permite conocer los puntos turísticos más populares -como el Oceanogràfic, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias- pero también otros menos transitados como el Museo Fallero, una instalación que permite al viajero conocer in situ la idiosincrasia de los valencianos.

Esta oferta diversificada contribuye a que alrededor de 30 navieras, las más importantes del mundo tanto del segmento lujo-premium como contemporary, hayan reafirmado su apuesta por Valencia e incluso hayan mejorado su posición con esta región.

Además, pese a que el puerto de Valencia recibe cruceros durante todos los meses del año, su pico de cruceros se produce en octubre (en este 2024 están previstas 28 escalas). Esta cuestión ha motivado que desde la APV se esté buscando ir hacia un modelo que consiga una cierta “desestacionalización” de este tipo de turismo en Valencia.

El Interporting, una fórmula en auge

Otras de las estrategias planteadas por la APV es la de impulsar la fórmula Interporting, una operación en la que las navieras ofrecen la posibilidad de embarcar y desembarcar en diferentes puertos. La APV viene trabajando desde hace años para afianzar esta fórmula con navieras como MSC, y más recientemente con Costa Cruceros.

Con esta alternativa los pasajeros disponen de más oportunidades para disfrutar del mundo de los cruceros. En particular, los residentes en Valencia o de comunidades autónomas como Castilla La Mancha o Madrid -principalmente esta última- pueden embarcar y desembarcar en Valencia, disfrutando de las conexiones ferroviarias que conectan la ciudad del Turia con sus respectivas residencias.