La compañía originaria de Bilbao, Tybaris, cumple su primer año de actividad. Una fecha que invita a hacer balance, pero también a mirar hacia el contexto en el que nace y se consolida este proyecto.
Integrada en el Grupo Toro y Betolaza, Tybaris nacía con la vocación de acompañar a importadores, exportadores y operadores logísticos desde una visión especializada de la Aduana y del comercio exterior.
“Ha sido un primer año intenso, exigente y muy ilusionante. Poner en marcha una nueva empresa supone siempre un reto, pero hacerlo en un momento de profunda transformación del comercio internacional añade una dimensión especial. La Aduana está dejando de ser percibida únicamente como un trámite operativo para convertirse en un espacio donde confluyen política comercial, fiscalidad, sostenibilidad, seguridad, trazabilidad y cumplimiento normativo”, explica la CEO de la compañía: Sira Aranguren.
Actualmente, añade Aranguren: “Las empresas ya no solo necesitan presentar correctamente una declaración aduanera; necesitan conocer el impacto de una clasificación arancelaria, acreditar el origen de sus mercancías, aplicar correctamente acuerdos de libre comercio, anticipar medidas de defensa comercial, revisar el valor en Aduana, cumplir controles sectoriales y disponer de datos fiables desde el origen de la cadena de suministro ya que, ahora, la frontera se está convirtiendo en un punto de verificación de políticas industriales, climáticas, comerciales y de seguridad”.
Certificación OEA
En este sentido, desde Tybaris afirman que su papel no se limita a tramitar declaraciones, sino que evoluciona hacia una función de acompañamiento técnico, preventivo y estratégico.
Uno de los hitos más significativos que destaca la compañía, en este primer año de andadura, es la obtención del estatuto OEAF – Operador Económico Autorizado -. “Para una empresa joven, formada por profesionales con una larga trayectoria en el ámbito aduanero, esta autorización supone un reconocimiento importante, pero también una responsabilidad. El OEA no debe entenderse como una certificación estática, sino como una forma de trabajar basada en procedimientos, control interno, trazabilidad, seguridad, solvencia y mejora continua”, subraya Sira Aranguren.
Desde la dirección de Tybaris, también han querido dar importancia a la confianza que les han manifestado sus clientes en los primeros pasos y además, mencionan al Grupo Toro y Betolaza por su respaldo y a su equipo de trabajo por “la manera en la que se está consolidando”, remata Sira Aranguren.











