Un estudio del puerto de Valencia estima en 12 billones de dólares la pérdida mundial por el Covid

El economista Vicente Pallardó ha presentado hoy el informe trimestral de Entorno Económico correspondiente al periodo abril-junio de 2020, un estudio elaborado para la Autoridad Portuaria de Valencia. En este estudio, Pallardó cifra en 12 billones de dólares las pérdidas por el impacto de la crisis del Covid-19 en la actividad global respecto a lo previsto a finales del pasado año.

“Esto supone sin lugar a dudas la mayor caída de actividad económica en tiempos de paz en la historia. La suma de las economías de Italia, Alemania, Francia y España es lo que se va a perder este año en el escenario moderado, es decir, en aquel que no exista un rebrote significativo”, ha apuntado Pallardó.

Para el analista, aunque se percibe un cierta mejoría en la actividad económica como consecuencia de que el sector privado ha empezado a reaccionar, existen algunas circunstancias (como el segundo posible rebrote o el clima político internacional) que introduce incertidumbre adicional y “que complica la vuelta a la normalidad del consumo”.

Otros factores importantes que han influido en esta mejora de la economía son fundamentalmente la normalización de algunos mercados que se encontraban en una situación crítica como el de las materias primas, el cambiario o el del petróleo.

La mayor expansión fiscal y monetaria de la historia

Pallardó ha hecho hincapié en la magnitud de la expansión fiscal que se ha llevado a cabo durante estos meses, así como la disparidad entre los países a la hora de estimular sus economías.

“El esfuerzo fiscal es muy dispar. España está entre los países en los que ese esfuerzo fiscal, aun siendo importante, ya que no tiene precedentes, es menor, tanto en volumen como respecto al porcentaje de PIB. Italia por ejemplo, aunque su posición fiscal no es precisamente boyante, ha inyectado mucho más dinero en la economía”.

El analista ha apuntado que las economías europeas como la española han apostado por una estrategia más conservadora, con ayudas indirectas (como prestar garantía a los créditos que se conceden a las empresas o la adquisición de parte de sus acciones), menos eficientes para la recuperación inmediata del PIB pero más efectivas a medio plazo, mientras que China o EE UU han estado inyectando dinero directo para las familias y empresas e incluso han renunciado al ingreso procedente de algunos impuestos (ayudas directas).

La respuesta de las familias a la crisis, clave en la recuperación económica

Para Vicente Pallardó, la clave del ritmo de recuperación económica va a estar en la respuesta de las familias para afrontar el actual momento de dificultad.

“Las familias han estado sin consumir, en muchos casos no han podido desarrollar las actividades con normalidad. La pregunta es, ¿van a recuperar ese consumo que no han hecho o van a incrementar la tasa de ahorro?. Las familias, en un ambiente de incertidumbre lo que hacen es ahorrar hasta el último euro que pueden. Lo que estamos viendo ahora mismo es un enorme incremento de nuevo de la tasa de ahorro”.

“Si bien este ahorro supone un colchón para las familias, también supone un freno a la recuperación económica. Por mucho esfuerzo que haga el sector público, las economías desarrolladas dependen fundamentalmente del consumo privado”.

Deuda pública a máximos históricos

Otro de los aspectos importantes en los que ha incidido Pallardó es la elevada deuda pública que va existir como consecuencia de las medidas aplicadas y hasta qué punto va a ser sostenible que países como España alcancen niveles de deuda por encima del 120 % de su PIB.

“Se trata de niveles inimaginables, aunque sin embargo, la preocupación es moderada. La razón es que los tipos de interés que se pagan por la deuda están básicamente en cero. Nunca ha sido tan barato financiarse y eso está permitiendo a las autoridades fiscales cierto margen de actuación, mucho más del que tuvieron en crisis anteriores”.

En cuanto a la sostenibilidad de esta deuda pública, Pallardó ha expuesto que ello va a depender de la actitud de los bancos centrales. “Los bancos centrales están comprometidos a corto y medio plazo a inyectar la suficiente liquidez y en plazos lo suficientemente largos como para que estos tipos de interés sigan siendo bajos. Aunque esto puede generar con el tiempo distorsiones en la economía, burbujas y diversos problemas, por lo que no puede ser que sigamos así a largo plazo”.

Estrategias para hacer frente al problema de la deuda

El analista económico ha manifestado que en la actualidad existe la necesidad de generar un crecimiento económico a través de un modelo mucho “más equilibrado, más verde y más inclusivo”.

“Para esto deben estar orientados los 750 mil millones que se han aprobado esta pasada madrugada. Hay que gastarlos reorientando el crecimiento, si bien esto debe ser solo el primer paso. Este dinero es excelente para ahora, pero no suficiente para ese proyecto de nuevo crecimiento económico que Europa quiere liderar y que es acorde a la filosofía de la Comisión”.

A nivel interno, Pallardó ha manifestado la necesidad que tiene España de generar un equilibrio fiscal adecuado, así como “cerrar agujeros fiscales y obtener un colchón económico cuando las cosas funcionen bien”.

La racionalizando el gasto, solventar el problema que existe con aquellas compañías que no aportan la parte que le corresponde en impuestos (gracias a la ingeniería fiscal) o la reducción de la economía sumergida, son otros de los aspectos destacables en los que España debería trabajar profundamente.

“La mejor forma de pagar la deuda es crecer y ser rigurosos con las finanzas públicas. Otras formas como las que se han utilizado a lo largo de la historia, como generar una inflación elevada o la represión financiera, es decir, obligar a la gente a comprar deuda en las condiciones que quiere el estado, sinceramente en el siglo XXI ni son tan fáciles de llevar a la práctica ni van a funcionar”, ha concluido Pallardó.

Recuperación de los tráficos en el puerto de Valencia

Por último, Aurelio Martínez, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, ha hecho referencia a situación a la actual situación de los tráficos del puerto de Valencia.

“Los tráficos export/import de la segunda semana de julio solamente implicaba una caída del 5 % de las exportaciones y entre el 7 y el 8 por ciento en las importaciones habituales. No sé si esta semana pasada ha continuado esta mejora pero si continuase quiere decir que en julio tendríamos un mes bastante normalizado, por lo que los meses subsiguientes tendríamos tráficos parecidos a un periodo normal”.

Martínez ha expuesto que “lo que va a quedar son los agujeros del tráfico perdido en los meses de marzo, abril, mayo y junio. Si cuantificamos esa pérdida sí que vamos a perder un 10 % del tráfico, pero al final de año cerraríamos cerca de los 5 millones de teus o algo por debajo, pero todavía hay muchas incógnitas”.

Por último, Martínez ha apuntado que los ingresos de la APV pueden caer como consecuencia de la evolución de los tráficos y de la rebaja de las tasas. “Es fácil que nuestra cuenta de resultados sea positiva, aunque estará entorno a los 5 millones de euros como mucho, estas son las previsiones que hemos hecho. También hay que pensar que la conjunción de estos dos hechos va a suponer que la mayor parte de los puertos en España estén en pérdidas”.

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