Una nueva patrullera para el servicio marítimo en Santander

El servicio marítimo de la Guardia Civil con base en el puerto de Santander ha recibido una nueva patrullera para el desarrollo de sus actividades. Bautizada como “Río Guadalhorce”, la nueva embarcación está especialmente diseñada para la vigilancia, la lucha contra el narcotráfico, la protección del medio marino y el auxilio en la mar, entre otros cometidos.

Se trata de una patrullera media que cuenta con 21 metros de eslora y 5 metros de manga, provista de más de 2.000 caballos de potencia que la impulsan mediante hidrojets, capaces de alcanzar una velocidad de hasta 36 nudos. Está preparada para permanecer en la mar dos días, contando con una autonomía a velocidad máxima de casi 600 millas, pudiendo superar las 700 millas a una velocidad económica más sostenida.

Provista de un moderno equipamiento, está construida en plástico reforzado en fibra de vidrio (PRFV) junto con refuerzo de kevlar, una poliamida de gran resistencia y poco peso. Se calcula que su vida útil es de al menos 15 años. También cuenta con una embarcación semirrígida como complemento para funciones de auxilio en la mar, inspecciones a otras embarcaciones o recogidas de muestras, entre otras operativas.

Visita de las autoridades

La patrullera ha recibido la visita de la delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones, junto al coronel jefe de la Guardia Civil de Cantabria, Luis del Castillo. Según Quiñones, se trata de un nuevo recurso con el que el Ministerio del Interior sigue dotando de medios a la Guardia Civil para “mejorar las actuaciones que los agentes desarrollan en nuestra costa”.

Ainoa Quiñones y Luis del Castillo a bordo de la “Río Guadalhorce”

El servicio marítimo de la Guardia Civil se encuentra desplegada en Cantabria desde el año 1992, al mando de un Capitán, y en la actualidad cuenta con tres patrulleras que prestan servicio las 24 horas del día, realizado durante el pasado año casi 12.000 millas con las embarcaciones, y más de 44.000 kilómetros en vigilancia de la costa y puertos pesqueros y recreativos.

En estos servicios sus principales misiones son el orden público en pruebas deportivas y otros eventos, seguridad marítima, represión del contrabando, vigilancia pesquera, control de tráfico marítimo, auxilios y remolques a embarcaciones con problemas, lucha contra la contaminación o protección del patrimonio histórico.

En materia humanitaria el pasado año realizaron 27 intervenciones, auxiliando a 46 personas, y practicaron más de 500 inspecciones a embarcaciones profesionales y recreativas, observando diferentes infracciones a la normativa pesquera, así como titulación y uso de embarcaciones, entre otras.

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