X. Marcé, regidor de Turismo del Ayuntamiento: “Barcelona necesita explicarse con sus infraestructuras logísticas”

El Ayuntamiento de Barcelona y su puerto están ligados por territorio e intereses económicos de territorio y de proyección internacional. Estos factores estratégicos son solo dos de los motivos por los cuales estas instituciones vienen cooperando a pesar de las dificultades de un marco normativo de lógicas contrapuestas y de relaciones que no llegan al consenso, como explica en esta entrevista el regidor de Turismo e Industrias Creativas del Ayuntamiento, Xavier Marcé.

“Es obvio que Barcelona necesita explicarse son sus infraestructuras logísticas”, afirma Xavier Marcé, regidor de Turismo e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona, en la entrevista concedida a El Canal Marítimo y Logístico. “Tanto el puerto como el aeropuerto de Barcelona son dos motores de explicación de la ciudad potentísimos y forman parte de la marca de la ciudad”, añade el responsable del área turística de la capital catalana.

“Barcelona tiene dos infraestructuras esenciales que pueden ser objeto de debate desde la perspectiva de su crecimiento como son el puerto y el aeropuerto”, expone Marcé. “Aunque tiene una para acabar de resolver como es la ferroviaria al no disponer de la estación de La Sagrera para la salida a Francia, y del Corredor Mediterráneo como elemento central para el puerto”.

Xavier Marcé, en su despacho de Barcelona Activa, añade que la Barcelona logística “no solo son su puerto y aeropuerto”. Hay una tercera infraestructura que “por lo que tiene como motor debemos añadir, y es la Zona Franca que ha evolucionado de la logística a una actividad más proactiva”.

Respecto al puerto, Xavier Marcé desea explicar: “Lo cierto es que el puerto de Barcelona tiene un doble juego que creo lo debemos optimizar. Una parte es la comercial, importante y social, y no me refiero solo a una infraestructura que concierne al espacio de entretenimiento de la ciudad, sino también a la actividad crucerística como una parte de la socioeconomía del visitante y que tiene un impacto muy importante en la vida cultura de la ciudad”.

“Evidentemente que deben incrementarse las relaciones con el puerto de Barcelona”. Aunque este incremento, “nos lleva siempre al debate vigente de si esta colaboración se puede hacer en situaciones óptimas en los niveles de participación actual, si deberíamos estar más implicados en el gobierno, y si deber haber una relación más clara entre la gobernanza del puerto, la Generalitat y la ciudad”

Xavier Marcé


Sobre la estrategia de consolidar e incrementar las acciones de promoción conjunta entre el puerto y el Ayuntamiento de Barcelona como plataforma logística del Sur de Europa, Xavier Marcé, contesta que “evidentemente” deben estrecharse estas relaciones. Aunque este incremento, “nos lleva siempre al debate vigente de si esta colaboración se puede hacer en situaciones óptimas en los niveles de participación actual, si deberíamos estar más implicados en el gobierno, y si debe haber una relación más clara entre la gobernanza del puerto, la Generalitat y la ciudad”.

“Hay un aspecto sobre los puertos que es muy importante, y es que provienen de la administración del Estado, con unas medidas de participación de la Comunidades Autónomas y de las ciudades”. Esta administración “dificulta, a veces, la existencia de un marco normativo coincidente de las lógicas urbanísticas entre el puerto y la ciudad”

Asimismo, reflexiona Xavier Marcé, “hay un aspecto sobre los puertos que creo que es muy importante, y es que provienen de la administración del Estado, obviamente con unas medidas de participación de la Comunidades y de las ciudades”. Esta administración “dificulta, a veces, la existencia de un marco normativo coincidente en las lógicas urbanísticas entre el puerto y la ciudad”. Por ejemplo, “el puerto d Barcelona tiene una política urbanística que le permite conceder concesiones sin necesidad de realizar concursos públicos, o sea a petición. Obviamente, cuando hay una petición debe someterse a un debate competitivo, pero opera a partir de la propuesta”.  Mientras que la administración pública, según Marcé, “funciona al revés”. Si tiene “un espacio lo pone a concurso público para que se presente quien lo considere oportuno bajo una idea o de la licitación”. Esta diferencia, “no hace fácil ponerse de acuerdo sobre los intereses que tienen los puertos sobre el desarrollo de sus espacios y aquellos que tenga la ciudad respecto al frente marítimo”. Un litoral, “en el que la frontera de lo que es puerto y no es puerto es administrativamente mucho más definido, pero socialmente es muy indefinido”, reflexiona el responsable de las políticas turísticas de Barcelona. “A la gente no le expliques fácilmente para que lo entienda que la operación de cambio de Barcelona sobre el Port Olímpic es un debate complejísimo con el Estado, porque es un territorio de titularidad estatal y no de la ciudad”.

Por lo tanto, “todos estos elementos que afectan al frente marítimo y especialmente al puerto de Barcelona”, subraya Xavier Marcé, “a veces son complejos de solucionar, no hay un mismo marco normativo que afecte a los dos por igual”.

“La frontera de lo que es puerto y no es puerto es administrativamente mucho más definido, pero socialmente es muy indefinido”

 “Es evidente que el puerto tiene capacidad para llevar a cabo ciertos proyectos, pero está sometido a las cualificaciones determinadas que necesitan la aprobación del Ayuntamiento con tal de cambiarse”, especifica Marcé. Estas situaciones, “son a veces una fuente de problemas o de conflicto de intereses, obviamente”. Ello quiere decir que “las relaciones entre el puerto y la ciudad están sometidas a este marco normativo diferente que tiene bastante que ver con esta reivindicación histórica, relacionada a cómo resolver la gestión de algunas infraestructuras esenciales desde el punto de vista de la participación de la ciudad, autoridades autonómicas y del propio Estado”. Esta relación de competencia, además de a los propios puertos, también afecta a “los debates sobre los aeropuertos”.

El proyecto Hermitage continúa “encallado”

A pesar de estar paralizado por el Ayuntamiento, el proyecto del Hermitage de Barcelona ya tiene diseño del arquitecto japonés Toyo Ito

En el marco de relaciones de competencias puerto-ciudad se encuentra el desarrollo del proyecto del museo Hermitage en la zona de la Nueva Bocana. Sobre esta cuestión, el regidor de Turismo realiza un análisis técnico, sin querer entrar a opinar sobre la visión crítica que viene teniendo el Ayuntamiento sobre este equipamiento cultural.

Aun así, Xavier Marcé, admite que el proyecto del Hermitage “en estos momentos está encallado”. La situación actual es que “el Ayuntamiento tiene la necesidad de dar una respuesta a las alegaciones presentadas por el puerto de Barcelona al proyecto original del Hermitage”. En este sentido, según explica el regidor, “desde el puerto de Barcelona se está exigiendo una solución ya que su situación sería un tanto incómoda, porque en la medida que ha hecho una concesión necesita una respuesta a corto plazo que le dé solución a las alegaciones presentadas”. Una urgencia y “presión que se vería motivada en la medida que la Autoridad Portuaria tiene una empresa que le puede exigir responsabilidades”.

Finalmente, sobre esta cuestión, Xavier Marsé señala las tres respuestas “argumentarías, analíticas y jurídicas” que el Ayuntamiento puede dar a las alegaciones presentadas por el puerto de Barcelona respecto a la soluciones del proyecto del Hermitage: “Una respuesta negativa a las alegaciones por lo que no se procederá al convenio municipal; el Ayuntamiento presentaría alegaciones de cambios o una propuesta de otro emplazamiento para el museo, o finalmente que el Ayuntamiento se decante por lo que decida el puerto de Barcelona”.

Marcé explica propuestas de cruceros de cabotaje que estarían sobre la mesa: “El Ayuntamiento y la Generalitat las están discutiendo con el Estado, y con la participación de las navieras para poder desarrollarlas”

La paralización de la industria de los cruceros ha impactado en los resultados del puerto de Barcelona y en la economía de la ciudad que sufre la crisis del turismo como consecuencia del Covid-19.

El restablecimiento de los cruceros, analiza Xavier Marcé, responde primero “a las razones propias de la pandemia, y en segundo lugar es que por su naturaleza los cruceros deben resolver dos cuestiones básicas relacionadas con los acuerdos internacionales”.

Así, “un crucero que escala en Marsella, Génova y Barcelona -completa Xavier Marcé- necesita coordinar políticas que no son administradas por una única institución, sino por tres o cuatro países diferentes, lo que no es fácil”. Y una cuestión “relevante es que un crucero es un micro mundo encerrado donde hay elementos de carácter psicológico que deben superarse”. Además, “se requiere una política que permita asegurar qué pasaría si hubiera uno o algunos casos de contagios”. Y sobre hasta “qué punto se debería hacer la cuarentena dentro del crucero o si esto implica la prestación de servicios hospitalarios de la ciudad que afecta al tramo donde se encuentre el buque”.

Estas circunstancias “están haciendo retrasar muchísimo” la reanudación de los cruceros”, explica Marcé. Y a la vez, “se ha tenido una cierta visión de solución del tema con unas propuestas de cruceros de cabotaje realizados bajo un solo marco normativo como se ha tenido luhar en Canarias, Grecia o Italia”.

“El problema que tenemos en Barcelona”, apunta Marcé, “es que el cabotaje de cruceros es complicado porque en nuestro caso afecta a políticas que están descentralizadas en varias Comunidades Autónomas, por lo tanto, no es fácil ponerse de acuerdo”. De todas maneras, el regidor de Turismo del Ayuntamiento espera una resolución respecto a la posibilidad de este tipo de cruceros de corta distancia: “En eso estamos y espero que en un corto plazo de tiempo tengamos una respuesta sobre esta cuestión”.

Según el responsable del sector turístico de la ciudad de Barcelona ya estarían en estudio cruceros de cabotaje con escalas en Málaga, Valencia, Palma y Barcelona, por ejemplo. “Este tipo de propuestas están sobre la mesa y el Ayuntamiento y la Generalitat las están discutiendo con el Estado, con la participación de las navieras para poder desarrollarlas”.

Sobre el posible inicio de este tipo de cruceros de cabotaje, “decir cualquier fecha sería absurdo y estaría sometida a todos los imponderables del mundo”, desea significar Marsé. “Desde el Ayuntamiento de Barcelona estaríamos en estos momentos en un imaginario en el cual trabajamos, con un despliegue comunicativo y de previsión de cruceros sobre el mes de junio, cuando habrá un punto en el que podremos hablar que hemos vuelto a una cierta recuperación”. Lo que significa que “empezará a ver luz una actividad en la ciudad en la que habrá una relación, más o menos ordenada y proactiva, con el visitante, que se traducirá en congresos, ferias, etc.”.

El regidor de Turismo e Industrias Creativas del Ayuntamiento coincide con la estrategia del puerto de Barcelona de favorecer la atracción de cruceros de turnaround, por su conocido impacto positivo en la economía de la ciudad. “Es obvio que a nosotros nos interesa el turismo de cruceros de llegada y salida porque deja las rentas más importantes”, explica Marcé. Además, “este tipo de tráfico nos permite establecer una relación mucho más ordenada, y sobre todo anticipada en comparación con el crucero que permanece aquí de cuatro a siete horas, o tiene una actitud respecto a la ciudad de corta distancia que beneficia a masificar el centro de la ciudad”.

La apuesta del puerto de Barcelona por los cruceros de entrada y salida, explica Xavier Marcé, “es la buena ruta y permite complicidades con las grandes navieras para el cambio energético de los buques”

La apuesta del puerto de Barcelona por los cruceros de entrada y salida, continúa Xavier Marcé, “es la buena ruta y permite una estrategia de acuerdos con grandes navieras”. Esta relación “proporciona también una política conjunta de control energético de un buque que llega a Barcelona para embarcar”. De esta forma, “es más fácil alcanzar complicidades de cambio energético tanto para energía con gas o las conexiones eléctricas, y eliminar las energías tóxicas del propio buque”. Por lo tanto, concluye el regidor del Ayuntamiento, “esta área estratégica se está mantenido con cierta eficacia y yo diría que hay un plan muy elaborado y que en poco más de 4 o 5 años estos temas podrían estar resueltos con la complicidad de las compañías”.