El aeropuerto de Zaragoza se ha afianzado entre los tres principales aeropuertos de carga de España, apoyado en su operativa 24/7 y en una ubicación estratégica que conecta, en un radio de 300 km, con los principales polos económicos de la Península y el Sur de Francia. Su versatilidad —desde grandes volúmenes de textil hasta carga de proyecto y animales vivos— lo proyecta como un hub multiproducto con margen de crecimiento sostenido.
Zaragoza, pilar logístico del Sur de Europa
En el 2025, Zaragoza movió 182.886 toneladas y cerró diciembre con 16.863 toneladas, el mejor diciembre de su historia (+28,2% interanual). En el cómputo anual se mantuvo 3º en la red de Aena, por detrás de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat. La accesibilidad multimodal —carretera y ferrocarril— y su posición geográfica explican buena parte de este desempeño, alineado con el marco estratégico de carga aérea de Aena.
Más allá del textil: multiproducto y especialización
El textil ha sido un motor histórico, pero reducir Zaragoza a esa mercancía sería simplificar. La plataforma se ha consolidado en cargas especiales: proyectos industriales (maquinaria, componentes, outsized cargo) y animales vivos (p. ej., caballos) entre otros.
Capacidad en expansión: terminales y eficiencia
Se prevé la puesta en marcha en el 2026 de una nueva terminal de 18.500 m² y 34 muelles, elevando la capacidad y la agilidad del recinto para picos de demanda y operativas simultáneas. En paralelo, Swissport ha abierto una terminal de >4.000 m² con 14 docks y tecnologías de gestión avanzada para general y express que refuerzan el ecosistema de handling del aeropuerto.
El papel de los transitarios: donde la especialización marca la diferencia
En un entorno con altas exigencias técnicas y regulatorias, los transitarios con presencia local actúan como auténticos arquitectos operativo de la cadena logística: diseñan planes puerta a puerta, consolidan cargas, optimizan slots y coordinan aduanas y controles, conectando la capacidad aérea con el resto de modos de transporte. Su conocimiento directo de la operativa del aeropuerto, de sus particularidades y de los circuitos aduaneros aporta un valor real al tejido empresarial aragonés, convirtiendo un buen aeropuerto en una verdadera puerta de importación y exportación para la industria regional.
Como director de Bestway Zaragoza Forwarding, vivo a diario la importancia de trabajar junto al aeropuerto y aprovechar su potencial. Nuestro enfoque como transitario aragonés especializado en transporte aéreo multiproducto se apoya precisamente en ese compromiso: para nosotros, la primera opción operativa siempre es Zaragoza, por eficiencia, cercanía y agilidad. No obstante, como ocurre en toda logística profesional, la realidad obliga a reconocer que no siempre es posible operar desde aquí, especialmente cuando las rutas disponibles están muy focalizadas o las programaciones de cargueros se orientan a ciertos tipos de mercancía, mientras que otros aeropuertos ofrecen la regularidad de los vuelos de pasaje.
Sin embargo, esta limitación ocasional se convierte en una oportunidad donde el valor añadido del transitario cobra protagonismo: identificar alternativas, combinar aeropuertos, ajustar planificaciones y garantizar que cada envío se realice en las condiciones óptimas.
En Zaragoza, además, existe un atributo diferencial: la rapidez en la manipulación de aviones cargueros. En el Foro ATEIA Aragón 2025 (celebrado el pasado mes de mayo en la Cámara de Comercio de Zaragoza), la mesa liderada por la dirección del aeropuerto puso en valor la flexibilidad de los operadores y la capacidad de atender operativas de cargueros en menos de 90 minutos (carga/descarga), un estándar que —junto al régimen 24/7— recorta los tiempos de tránsito y hace más competitivas las cadenas internacionales que usan ZAZ como su primer punto de entrada o salida.
Equilibrio entre capacidad y foco
Aunque la orientación principal es la carga, el aeropuerto también marcó máximos de pasajeros en el 2025 (707.493, +1,9% interanual), reforzando su rol dual sin perder su ADN carguero. En carga, Zaragoza acorta distancias con Barcelona y ha llegado a superarla en periodos concretos (p. ej., noviembre del 2025), si bien el cierre anual mantiene a Barcelona como 2.º y a Zaragoza en 3.ª posición.
Un futuro que sigue despegando
Con nueva infraestructura en camino, mayor capacidad de handling y una comunidad logística alineada —operadores, transitarios, almacenes, inspecciones y servicios especializados—, Zaragoza está en condiciones de elevar su papel como puerta ibérica para importaciones y exportaciones multiproducto. La combinación de localización, velocidad en rampa, ventana 24/7 y especialización regulatoria perfila a ZAZ como hub de referencia del Sur de Europa para los próximos años.










