La incertidumbre geopolítica, los cambios en las escalas de las navieras, el crecimiento portuario de Marruecos, la falta de determinadas infraestructuras y la transformación tecnológica están redefiniendo el futuro del transporte marítimo y obligando al transitario a reforzar su conocimiento de toda la cadena logística, su especialización y capacidad para aportar soluciones al cliente.
Estos fueron algunos de los principales ejes de la primera mesa de la segunda jornada del XIV Congreso de FETEIA, dedicada al futuro del transporte marítimo. Moderada por Rafael Muñoz, doctor en Marina Civil, contó con Manuel Cózar, vicepresidente de la comisión marítima de FETEIA; Jaime Luezas, jefe de Área de Servicios a la Comunidad de Puertos del Estado; y Luz Castro, responsable del departamento de Logística y Transporte de Fred Olsen.
La jornada comenzó con la intervención de Jesús Arrieta, director del Centro Oceanográfico de Canarias, encargado de abrir las sesiones del sábado. Arrieta explicó la actividad del centro y señaló que el IEO aporta 5,74 millones de euros a la economía canaria, cuenta con alrededor de 100 profesionales y participa en proyectos por valor de unos 11 millones de euros.
El transitario, colaborador esencial de las navieras
Rafael Muñoz abrió la mesa preguntando por la situación actual de los transitarios en España y por el papel que deben desempeñar en una cadena marítimo-logística cada vez más compleja.
Desde la perspectiva de una naviera, Luz Castro fue clara al definir a los transitarios como sus “principales colaboradores”, especialmente por su conocimiento directo de los clientes y su capacidad para encontrar las soluciones más adecuadas para cada operación.
Castro también explicó la apuesta de Fred Olsen por la descarbonización, apoyada en la renovación de su flota y en inversiones en investigación vinculadas al medio marino.
Jaime Luezas incidió, por su parte, en la necesidad de ampliar la visión del transitario sobre la operación. Ya no basta con contratar un transporte: el profesional debe conocer dónde se encuentra la mercancía y tener una visión precisa del conjunto de la cadena logística.
Ceuta pide el apoyo del sector transitario
Uno de los momentos más reivindicativos de la sesión llegó a través de Manuel Cózar, que trasladó al Congreso un mensaje remitido por Óscar Pascual, presidente de ATEIA Ceuta, sobre la situación particular que atraviesa la ciudad.
Cózar trasladó que lo acontecido a finales de julio ha supuesto un “punto de inflexión” con importantes consecuencias para una economía fuertemente condicionada por su situación logística.
“Detrás de cada mercancía parada hay familias detrás. Que Ceuta no caiga en el olvido y que el sector nos apoye”, trasladó Manuel Cózar en nombre de Óscar Pascual, presidente de ATEIA Ceuta
La geopolítica cambia las reglas del transporte marítimo
Cózar situó la geopolítica entre los elementos que más están alterando actualmente el negocio marítimo y transitario. A ello añadió las carencias de infraestructuras, la adaptación a nuevos reglamentos, la implantación de aranceles y el proceso de concentración empresarial que vive el sector.
El vicepresidente de la comisión marítima de FETEIA mostró especial preocupación por las fusiones y adquisiciones protagonizadas por fondos de inversión que, señaló, en ocasiones entran en compañías sin un conocimiento profundo de la actividad logística y transitaria.
La reordenación de las líneas marítimas y los cambios de escalas derivados de la situación internacional también están teniendo consecuencias directas sobre los forwarders.
“Los cambios que se están produciendo en las líneas nos afectan mucho”, explicó Cózar, quien añadió que los transitarios están sufriendo también las consecuencias del proteccionismo de países que concentran el control de grandes navieras y cuestionó determinados recargos incorporados a los tráficos.
Jaime Luezas resumió el escenario desde el punto de vista operativo: “Logísticamente es muy tensa la incertidumbre”.
Megabuques, hubs y feeders: la conectividad terrestre marca la diferencia
La mesa analizó también la convivencia entre los grandes portacontenedores que concentran sus operaciones en hubs y las redes feeder encargadas de distribuir la mercancía hacia mercados regionales.
Luz Castro señaló que este tipo de operativas pueden incrementar tanto los costes como los tiempos de transporte. Precisamente, por ello, consideró especialmente relevante el papel de los transitarios, capaces de estudiar diferentes alternativas y optimizar las rutas de sus clientes.
Manuel Cózar introdujo en este punto el crecimiento de Marruecos y señaló a Tanger Med como uno de los ejemplos más claros de una estrategia portuaria sostenida en el tiempo. Comparó sus aproximadamente 11 millones de teus con los alrededor de cinco millones de Algeciras en el 2025 para ilustrar la diferente evolución seguida por ambos enclaves.
Jaime Luezas recordó, no obstante, que la Unión Europea también ha contribuido al desarrollo de infraestructuras en Marruecos y puso el foco en una cuestión determinante para la competitividad portuaria: las conexiones con el interior.
Para Luezas, disponer de buenas infraestructuras terrestres y especialmente de una conexión ferroviaria eficiente es fundamental para evitar la pérdida de escalas y reforzar la capacidad de los puertos para captar y fidelizar tráficos.

Marruecos obliga a España a revisar su estrategia portuaria
La competencia de los puertos marroquíes ocupó una parte destacada de la discusión.
Cózar consideró que Marruecos dispone de una estrategia definida, con Tanger Med como principal caso de éxito y con Nador llamado a convertirse también en un enclave de creciente relevancia.
Frente a esta evolución, cuestionó la competencia interna existente entre los puertos españoles y denunció la falta de algunas infraestructuras fundamentales, especialmente en el sur de la Península.
“Se está dejando de lado el Sur logísticamente”, advirtió, en referencia a la creciente competencia que afrontan los puertos españoles frente a los enclaves marroquíes.
Rafael Muñoz resumió el debate reclamando una política marítima clara, mientras Jaime Luezas volvió a situar la conectividad entre las prioridades para garantizar la competitividad de los puertos.
Luz Castro reconoció igualmente que Marruecos ha desarrollado una estrategia definida en materia logística y portuaria.
Las nuevas rutas: oportunidad para Canarias, coste para las navieras
Los desvíos de rutas marítimas derivados de la situación geopolítica están generando efectos diferentes según el eslabón de la cadena desde el que se analicen.
Luz Castro explicó que para una naviera los cambios de ruta implican generalmente recorridos más largos y mayores costes, además de reducir la posibilidad de atender nuevos tráficos.
Sin embargo, desde el punto de vista consignatario, la llegada de nuevas escalas puede representar una oportunidad para territorios como Canarias.
Estas escalas generan actividad económica vinculada al avituallamiento de los buques, los cambios de tripulación y otros servicios marítimos auxiliares. Castro señaló que, desde la perspectiva naviera, el escenario deseable sería que algunas de estas nuevas rutas pudieran consolidarse.
Formación e inteligencia artificial
La digitalización fue otro de los factores identificados como determinantes para los próximos años. Manuel Cózar defendió que las empresas deben aprender a optimizar las nuevas herramientas tecnológicas y, especialmente, invertir en formación para que su incorporación genere realmente valor.
Luz Castro resumió uno de los principales desafíos tecnológicos con una necesidad directa: adaptarse a la inteligencia artificial.
La mesa volvió así sobre una cuestión que ya había aparecido en otras sesiones del Congreso: la tecnología puede transformar las operaciones, pero su aprovechamiento dependerá del conocimiento de los profesionales que la utilizan.
Los transitarios reivindican su espacio frente a la integración de las navieras
El tramo final abordó directamente el futuro de las empresas transitarias y la creciente entrada de las grandes navieras en actividades tradicionalmente desarrolladas por otros eslabones de la cadena logística.
Manuel Cózar advirtió de que algunas navieras están ampliando su actividad hacia servicios integrales e intentando canalizar directamente una parte creciente de las necesidades logísticas de sus clientes.
Ante este escenario, defendió que el sector transitario debe responder mediante la formación, la especialización y la capacidad de servicio.
Cózar se mostró optimista sobre el futuro de la profesión y defendió la capacidad del colectivo para competir precisamente mediante el conocimiento y la proximidad al cliente. “Tenemos un futuro muy potente”, aseguró, apelando a la unidad del sector y al papel de FETEIA.
Una visión compartida desde el lado naviero por Luz Castro. La responsable de Logística y Transporte de Fred Olsen volvió a subrayar que los transitarios son fundamentales para las navieras, especialmente aquellos profesionales especializados capaces de aportar un valor añadido.
Una reivindicación que resume buena parte del debate sobre el futuro del transporte marítimo: frente a la concentración empresarial, la incertidumbre geopolítica y la transformación tecnológica, el transitario busca reforzar su posición a partir del conocimiento, la flexibilidad y la capacidad de encontrar soluciones que una estructura más estandarizada difícilmente puede ofrecer.











