Tecnología, regulación e IA: el transitario afronta una transformación que ya no puede aplazar

Fortuny, Santana y González analizan en el XIV Congreso de FETEIA una transformación marcada por la movilidad sostenible, la documentación digital, la interoperabilidad y la inteligencia artificial

El incremento de las obligaciones regulatorias, la digitalización de la documentación del transporte, la necesidad de conectar diferentes plataformas y la irrupción de la inteligencia artificial están configurando un escenario en el que las empresas transitarias tendrán que adaptar simultáneamente sus procesos, sistemas tecnológicos y estructuras de cumplimiento. El reto digital y normativo del transitario ya no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en conseguir que tecnología y regulación se integren en la operativa diaria sin convertirse en una nueva carga para las empresas.

Esta fue la cuestión central de la mesa Guía para sobrevivir al reto digital y normativo del XIV Congreso de FETEIA de Tenerife, moderada por Martín Fernández, secretario general de FETEIA-OLTRA, y en la que participaron Josep M. Fortuny, abogado y especialista en transporte terrestre; Antonio Santana, doctor en Derecho, profesor de la Universidad de La Laguna y abogado de ATEIA Tenerife; y Gloria González, CEO de Visual Trans Suite. El programa del Congreso reservó este bloque para la mañana de la segunda jornada, inmediatamente antes de la clausura.

Martín Fernández estructuró el debate alrededor de tres ámbitos estrechamente relacionados: transporte, normativa y partners tecnológicos, estos últimos como elemento necesario para que las empresas puedan responder a unas exigencias cada vez mayores.

Una nueva mirada sobre transporte y movilidad

Josep M. Fortuny situó la Ley de Movilidad Sostenible y los nuevos reglamentos europeos entre los elementos que están cambiando la concepción tradicional del transporte.

El especialista destacó que el nuevo marco normativo coloca la sostenibilidad en el centro del sistema de movilidad y otorga una importancia creciente a la planificación. La Ley 9/2025, de 3 de diciembre, establece precisamente entre sus objetivos configurar un sistema de movilidad sostenible y entró en vigor el 5 de diciembre de 2025.

Pero el cambio no afecta únicamente a la sostenibilidad. Como el propio Fortuny desarrolló previamente en un artículo publicado por El Canal con motivo del Congreso, la nueva legislación introduce los datos y la digitalización como elementos estructurales del transporte. El reto pasa progresivamente de digitalizar documentos a disponer de información estructurada, interoperable y reutilizable entre los diferentes integrantes de la cadena logística.

Para el transitario, situado en el centro de relaciones entre cargadores, transportistas, navieras, ferrocarril, terminales, puertos y administraciones, esta transformación tiene una incidencia especialmente significativa.

El 5 de octubre, una fecha clave para el transporte por carretera

Una de las consecuencias más inmediatas de esta transformación será la digitalización obligatoria del documento de control administrativo del transporte público de mercancías por carretera.

La Ley de Movilidad Sostenible establece que este documento deberá ser necesariamente digital diez meses después de la entrada en vigor de la norma, lo que sitúa la obligación en el 5 de octubre de 2026. Una resolución posterior de la Dirección General de Transporte por Carretera y Ferrocarril ha desarrollado las características que deberán reunir estos sistemas y documentos electrónicos.

Fortuny recordó durante la mesa que la digitalización del documento de control no elimina la estructura contractual de las operaciones: seguirá existiendo un documento entre las distintas partes de la cadena de contratación, aunque cambie la forma en la que esa información se genera, transmite y conserva.

El proceso se inscribe además en la implantación europea del Reglamento eFTI, que pretende sustituir progresivamente los intercambios documentales en papel por datos electrónicos estandarizados. A partir del 9 de julio del 2027, las autoridades de los Estados miembros deberán aceptar la información regulatoria presentada electrónicamente por los operadores mediante plataformas eFTI certificadas.

Gloria González: “La tecnología no ha de ser una carga”

Para Gloria González, la transformación digital debe abordarse desde una premisa: facilitar el trabajo de las empresas y no añadir complejidad a una actividad que ya está sometida a numerosas exigencias.

“La realidad es incuestionable: la actividad del transitario nunca ha sido tan compleja”, señaló la CEO de Visual Trans Suite, haciendo referencia a las crecientes presiones fiscales, medioambientales, tributarias y regulatorias.

Ante este contexto, defendió que “la tecnología no ha de ser una carga, sino una herramienta que facilite el día a día”.

González consideró que las herramientas digitales deben convertirse en una ventaja competitiva que permita automatizar tareas, ganar eficiencia y liberar tiempo para aquellas funciones en las que el profesional aporta mayor valor, especialmente la relación y el asesoramiento al cliente.

También destacó que buena parte de la conectividad tecnológica necesaria ya existe y que el mercado dispone de soluciones capaces de integrarse con diferentes actores de la cadena logística.

La cuestión, a su juicio, pasa por saber qué necesita realmente cada empresa. De ahí la importancia de contar con un partner tecnológico capaz de asesorar al transitario, evitando inversiones o desarrollos que no respondan a necesidades operativas concretas.

Custodiar el documento y conectar el dato

La progresiva desaparición del papel plantea también nuevos requisitos sobre la conservación y trazabilidad de la documentación.

Gloria González puso especial énfasis en disponer de una custodia certificada de los documentos, particularmente ante unas cadenas de transporte en las que conviven empresas con grados muy diferentes de digitalización.

A su juicio, uno de los puntos que presenta mayores dificultades se encuentra en el transporte efectivo de la mercancía, donde continúa existiendo un elevado número de transportistas autónomos y pequeñas empresas que todavía no han avanzado al mismo ritmo en sus procesos digitales.

La interoperabilidad será, por tanto, determinante. La propia Ley de Movilidad Sostenible y el ecosistema eFTI avanzan hacia un modelo en el que el dato pueda reutilizarse y comunicarse entre diferentes plataformas, evitando que cada agente tenga que volver a introducir la misma información.

González explicó que las compañías tecnológicas necesitan además trabajar con suficiente anticipación ante cada cambio normativo para poder adaptar sus herramientas y conseguir que las diferentes plataformas puedan conectarse y compartir la información requerida.

Una “vorágine” regulatoria para las empresas

El reto no es únicamente tecnológico. Antonio Santana definió el contexto empresarial actual como una “vorágine de reglamentación en aumento”, que obliga a las compañías a controlar simultáneamente obligaciones procedentes de ámbitos muy diferentes.

En materia laboral enumeró cuestiones relacionadas con la desconexión digital, el registro horario, la igualdad, la prevención y las condiciones derivadas de los convenios colectivos. A ello se añaden las obligaciones mercantiles, fiscales y de cumplimiento normativo que afectan al funcionamiento cotidiano de las empresas.

Santana trasladó también esta necesidad de cautela a los procesos de concentración empresarial, adquisiciones o reorganizaciones societarias, recomendando analizar detenidamente las líneas de negocio, los activos y las implicaciones jurídicas y fiscales de cada operación antes de adoptar decisiones.

Su mensaje fue especialmente dirigido a evitar que la rapidez de los movimientos corporativos lleve a las empresas a adoptar estructuras sin haber estudiado previamente todas sus consecuencias.

¿Hacia una regulación europea más uniforme?

Martín Fernández planteó igualmente el debate sobre el pago por uso de las infraestructuras y la evolución futura de la regulación del transporte europeo.

Fortuny defendió que la tendencia comunitaria apunta hacia una creciente armonización de las reglas entre Estados miembros y planteó que el uso de reglamentos europeos directamente aplicables puede ir reduciendo las diferencias derivadas de las distintas transposiciones nacionales.

El abogado interpretó esta evolución como un avance progresivo hacia una especie de “Unión Europea del Transporte”, con una normativa cada vez más homogénea.

Se trata de una interpretación de Fortuny sobre la evolución regulatoria. En el ámbito de la digitalización, el Reglamento eFTI sí responde a esta lógica de armonización al establecer un marco común para que la información sobre el transporte de mercancías pueda intercambiarse electrónicamente en carretera, ferrocarril, vías navegables y transporte aéreo.

Sistemas modulares para absorber los cambios normativos

La velocidad con la que aparecen nuevas obligaciones plantea otro problema práctico para las empresas tecnológicas: cómo incorporar los cambios sin obligar a los usuarios a sustituir o rehacer continuamente sus sistemas de gestión.

Ante esta cuestión, Gloria González explicó que el ERP de Visual Trans se ha estructurado de forma modular, precisamente para poder incorporar nuevas modalidades, funcionalidades u obligaciones sin alterar innecesariamente la operativa habitual del usuario.

El objetivo es que la adaptación normativa se produzca en segundo plano siempre que sea posible y que el profesional pueda seguir trabajando con sus herramientas habituales.

Este planteamiento adquiere especial importancia ante el calendario regulatorio inmediato. El documento de control digital será obligatorio en España desde octubre del 2026, mientras que el despliegue europeo del ecosistema eFTI alcanzará otro de sus hitos en julio del 2027.

La inteligencia artificial ya forma parte del ERP

La inteligencia artificial cerró buena parte del bloque tecnológico de la sesión.

González descartó plantearla como una tecnología de futuro. “La IA ya está aquí”, afirmó, explicando que estas herramientas ya comienzan a estar integradas dentro de los propios sistemas ERP utilizados por las empresas transitarias.

Su principal aplicación, defendió, debe orientarse hacia la eliminación de tareas que no aportan valor, permitiendo al profesional concentrarse en aquellas funciones que requieren conocimiento, criterio y relación directa con el cliente.

La reflexión enlazó con una de las ideas que ha aparecido de forma recurrente durante el XIV Congreso de FETEIA: la tecnología no debería sustituir el conocimiento profesional del transitario, sino aumentar su capacidad para gestionar una cadena logística cada vez más compleja.

En este nuevo escenario, la competitividad no dependerá únicamente de disponer de más tecnología, sino de integrar correctamente normativa, datos y herramientas digitales, elegir los partners adecuados y conseguir que las nuevas obligaciones administrativas terminen transformándose en procesos más eficientes.