El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes 3 de enero el calendario con las inversiones previstas para los nuevos accesos viarios y ferroviarios del puerto de Barcelona. Como ya se había anunciado, las inversiones serán de 730,16 millones de euros, a ejecutar en los próximos ocho años.
De estos 730,16 millones de euros, 8,4 millones de euros comenzarán a desembolsarse este mismo año. El pico de inversiones se desarrollará en los años 2029 y 2030, ya que entre ambos periodos se ejecutará más del 40% del montante, equivalente a 300 millones de euros. Le seguirá el año 2031, periodo en el que se desplegarán 140 millones de euros, así como el 2028, con 121 millones de euros.
Tal y como se había publicado, 263,8 millones de euros de la inversión corresponderán al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que a través de la Dirección General de Carreteras desplegará los 171,2 millones de euros correspondientes al eje viario. Los 266,3 millones de euros los invertirá Adif para una parte del eje ferroviario, mientras que el resto (200 millones de euros) dependerán de la Autoridad Portuaria de Barcelona, e irán destinados igualmente a la infraestructura ferroviaria y al nuevo enlace viario con la Zona Franca y el Polígono Pratenc.
El primer proyecto constructivo incluye el desarrollo del eje viario desde el kilómetro 0 de la A-2 en ambas calzadas, a unos 1.000 metros al Noroeste del enlace de Cornellà, hasta el kilómetro 0+510 del eje principal.
El segundo proyecto, que lo ejecutará Adif, desarrollará el eje viario desde el kilómetro 0,510 del eje principal, antes del estribo 1 de la estructura E10, hasta su final en el kilómetro 5,143. También, se actuará sobre el enlace con la Zona Franca y el Polígono Pratenc, y por último, se desarrollará el eje ferroviario en su totalidad, desde el kilómetro 0 hasta el 2,125, así como el ramal de conexión con Can Tunis, excluyendo la electrificación y las instalaciones de control, mando y señalización.
La construcción de los nuevos accesos Sur al puerto de Barcelona supondrán un salto de escala para el recinto catalán, mejorando la conectividad con su hinterland. De este modo, mediante la infraestructura viaria y ferroviaria, el objetivo es mejorar las conexiones del puerto de Barcelona en el lado tierra para mejorar sus servicios intermodales y competitividad en el lado mar.











