La OMI prohíbe a los buques utilizar y transportar fueloil pesado en el Ártico a partir de julio del 2024

El comité de protección del medio ambiente marino de la OMI (MPEC 76) adoptó las enmiendas al Anexo I del Convenio MARPOL para introducir la prohibición de utilizar y transportar fueloil pesado como combustible por los buques en aguas del Ártico a partir del 1 de julio del 2024.

La prohibición afectará a los hidrocarburos con una densidad superior a 900 kg/m3 a 15 ºC o una viscosidad cinemática superior a 180 mm2/s a 50 ºC. Quedarían exentos los buques dedicados a garantizar la seguridad de los buques, o a operaciones de búsqueda y salvamento, y los buques dedicados a la preparación y respuesta ante derrames de hidrocarburos. Los buques que cumplan determinadas normas de construcción en relación con la protección de los depósitos de combustible deberán cumplirlas a partir del 1 de julio de 2029.

Convenio MARPOL

Una parte del convenio MARPOL con una costa que bordea las aguas del Ártico puede eximir temporalmente de las prescripciones a los buques que enarbolan su pabellón mientras operan en aguas sujetas a la soberanía o jurisdicción de esa Parte, hasta el 1 de julio del 2029.

La OMI adopta medidas obligatorias esenciales para reducir la intensidad de carbono de los buques y establece un sistema de clasificación de buques

La Organización Marítima Internacional (OMI) ha adoptado nuevas medidas obligatorias para reducir la intensidad de carbono del transporte marítimo internacional, lo que pone al sector en el camino de cumplir los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) establecidos en la estrategia enicial de la OMI del 2018 para reducir las emisiones de GEI de los buques.

El comité de protección del medio ambiente marino de la OMI, reunido a distancia del 10 al 17 de junio del 2021, aprobó las enmiendas al Anexo VI del Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques (Convenio MARPOL) que obligarán a los buques a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Estas enmiendas combinan enfoques técnicos y operativos para mejorar la eficiencia energética de los buques, proporcionando también importantes elementos para futuras medidas de reducción de GEI.

Las nuevas medidas exigirán que todos los buques calculen su índice de eficiencia energética aplicable a los buques existentes (EEXI) y establecer su indicador de intensidad de carbono (CII) anual así como su clasificación CII. La intensidad del carbono relaciona las emisiones de GEI con la cantidad de carga transportada y la distancia recorrida.

Los buques obtendrán una clasificación de su eficiencia energética (A, B, C, D, E – donde A es la mejor). Se alienta a las administraciones, autoridades portuarias y otras partes interesadas, según proceda, a facilitar incentivos a los buques clasificados A o B, enviando una señal clara al mercado y al sector financiero.

Un buque calificado con D durante tres años consecutivos, o con E, debe presentar un plan de acción correctiva, para mostrar cómo se alcanzaría el índice requerido (C o superior). El secretario general de la OMI, Kitack Lim, dijo que la adopción de las nuevas medidas se basará en las medidas obligatorias de eficiencia energética adoptadas anteriormente por la OMI, para conducir al transporte marítimo por el camino correcto hacia la descarbonización.

«El camino hacia la descarbonización es largo, pero también es un camino que debemos recorrer juntos, en el que debemos considerar y respetar las opiniones de los demás. Hemos avanzado mucho desde el inicio de nuestra andadura», dijo el Sr. Lim, «sus progresos seguirán aportando el beneficio de la experiencia para poder tomar decisiones ambiciosas y basadas en pruebas para la fase 3 de la implantación de la medida operativa, que se reforzará y desarrollará teniendo en cuenta la revisión de la medida a corto plazo y la información científica climática más reciente», añadió.

Está previsto que las enmiendas al Anexo VI de MARPOL (adoptadas en un Anexo VI revisado consolidado) entren en vigor el 1 de noviembre de 2022, y que los requisitos para la certificación EEXI y CII entren en vigor a partir del 1 de enero de 2023. Esto significa que el primer informe anual se completará en 2023, y la primera calificación se dará en 2024.

Una cláusula de revisión exige a la OMI que revise la eficacia de la implantación de los requisitos de las CII y EEXI, a más tardar el 1 de enero de 2026, y, si es necesario, elabore y adopte nuevas enmiendas.  

Evaluación de las repercusiones

Al adoptar la medida, el MEPC también tuvo en cuenta los resultados de evaluación amplia de las repercusiones de la medida que examinó los posibles efectos negativos en los Estados, y acordó mantener en revisión los efectos de la medida en los Estados para poder realizar los ajustes necesarios. Asimismo, el MEPC acordó en su resolución realizar un ejercicio de lecciones aprendidas a partir de la evaluación amplia de las repercusiones de las enmiendas al Anexo VI del Convenio MARPOL, con el fin de mejorar el procedimiento para realizar futuras evaluaciones de impacto.

El secretario general Lim se congratuló de la aprobación y consideración del resultado de la evaluación amplia de las repercusiones y de la decisión de mantener las repercusiones de la medida bajo revisión y de iniciar un ejercicio de lecciones aprendidas.

Directrices adoptadas

Junto con las enmiendas de MARPOL, el MEPC adoptó directrices relacionadas para apoyar la aplicación de las enmiendas (lista completa más abajo):

Directrices sobre los factores de reducción de la intensidad de carbono operacionales en relación con los niveles de referencia (directrices sobre el factor de reducción de los CII, D3). Esto incluye el factor de reducción requerido (Z), que se fija en una tasa, con respecto a 2019, del 11% para 2026. Esta cifra se reforzará después de esa fecha, teniendo en cuenta la revisión de la medida y la ciencia climática más reciente.

Cumplir con la ambición inicial de la estrategia de GEI

Las medidas técnicas y operativas combinadas, denominadas medidas de intensidad de carbono a corto plazo, están en consonancia con la ambición de la estrategia inicial de la OMI sobre los gases de efecto invernadero, cuyo objetivo es reducir la intensidad de carbono del transporte marítimo internacional en un 40% para el 2030, en comparación con el 2008. 

En la estrategia inicial figura una lista de posibles medidas a corto, medio y largo plazo. Las medidas que se acaban de adoptar entran dentro de las medidas a corto plazo.

Labor futura

El MEPC debatió una serie de propuestas sobre cómo avanzar en las próximas etapas de la labor de la OMI para reducir las emisiones de GEI de los buques, lo que llevará a la revisión de la estrategia inicial sobre GEI en el 2023. 

El MEPC adoptó un plan de trabajo sobre la forma concreta de avanzar con las posibles medidas a medio y largo plazo, incluidas las medidas para incentivar el abandono de los combustibles fósiles en favor de los combustibles de bajo o nulo contenido en carbono para lograr la descarbonización del transporte marítimo internacional. 

Una propuesta estudiada inicialmente por el MEPC sugería una tasa obligatoria de 100 dólares de los Estados Unidos por tonelada de dióxido de carbono equivalente sobre el fueloil pesado. Esta propuesta se seguirá estudiando en la reunión del grupo de trabajo interperiodos en el contexto del plan de trabajo adoptado, junto con otras propuestas de medidas a medio plazo.

El plan de trabajo consta de tres fases principales:

  • fase I: recopilación y examen inicial de las propuestas de medidas (de la primavera de 2021 a la primavera de 2022);
  • fase II: evaluación y selección de la medida o medidas que deben elaborarse (de la primavera de 2022 a la primavera de 2023); y
  • fase III: elaboración de una o varias medidas que deberán ultimarse en las fechas acordadas.

Lim acogió con satisfacción la aprobación del plan de trabajo. «Se han hecho concesiones por todas las partes en aras de asegurar el marco que tenemos establecido. Nuestra consideración de las medidas a medio y largo plazo nos exigirá aún más. Estoy muy satisfecho de que el Comité haya acordado un plan de trabajo para apoyar la realización de esta dimensión de nuestra labor de una manera estructurada que mantendrá a los miembros unidos», dijo Lim. «El acuerdo sobre el plan de trabajo envía la señal de que la Organización y sus Estados miembros están dispuestos a seguir estudiando las propuestas actuales y futuras de medidas a medio plazo. Tenemos que acelerar los trabajos relacionados con las distintas fases del plan de trabajo para poder considerar de forma eficaz y adecuada las propuestas concretas de reducción de los gases de efecto invernadero de acuerdo con nuestros objetivos en la estrategia inicial.  Sigamos trabajando juntos en las tareas que tenéis por delante mientras seguimos avanzando en este camino común», dijo.

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