El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif AV, ha dado un paso más en la construcción de la nueva Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria, adjudicando la construcción de un tercer tramo, de unos siete kilómetros, con una inversión de 241,6 millones de euros, lo que supone un avance en el desarrollo del Corredor Atlántico.
Este tercer tramo discurre entre la localidad de Manzanos, en la provincia de Burgos y La Puebla de Arganzón, en Álava. La obra constituye un desafío técnico y de ingeniería ya que, en estos siete kilómetros, presentará una sucesión de siete viaductos que, entre todos, suman más de 2,5 kilómetros de longitud.

El más largo es el viaducto sobre el río Zadorra, de más de un kilómetro de longitud y 50 metros de altura, que presentará un arco de hormigón de 222 metros para sortear el río, la línea de ferrocarril convencional Madrid- Hendaya, la carretera N-1 y la autovía A-1.
En paralelo, Adif ha adjudicado también, por 7,4 millones de euros, la asistencia técnica y dirección facultativa de las obras de este tramo, así como los servicios de control de calidad de materiales para la construcción de toda la línea, por otros 4,6 millones de euros.
Con la adjudicación de este tramo, Adif tiene ya en construcción, contratados o en licitación cuatro tramos de los siete en los que se ha estructurado la construcción de la plataforma de la nueva línea de alta velocidad, los cuales suman ya 54,8 kilómetros.
Conexión del País Vasco a la Alta Velocidad y al Corredor Atlántico
La Línea de Alta Velocidad, Burgos-Vitoria, es un eje estratégico del Corredor Atlántico que conectará Euskadi a la red de Alta Velocidad con el objetivo de mejorar su comunicación y tiempos de viaje para las mercancías ferroviarias con el centro y el resto del país.
La nueva línea aporta continuidad a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Valladolid-Burgos, no sólo hasta Euskadi, donde enlazará con la” Y vasca” que actualmente se construye entre las tres capitales vascas, sino también con la frontera francesa por Irún.
Estado del resto de los tramos
En la actualidad, se avanza la construcción del primer tramo de la LAV, el Pancorbo-Ameyugo, con trabajos de movimientos de tierras, estructuras y túneles. Este tramo también supone un desafío técnico, puesto que el 77% de sus 8,4 kilómetros discurren en una sucesión de tres túneles y tres viaductos, con los que se integrará en el entorno y con las infraestructuras con las que se cruza, como la N-1; que sortea en hasta dos ocasiones.
En paralelo, Adif ultima las gestiones previas para iniciar las obras del tramo de la Variante Ferroviaria de Burgos y Valle de las Navas; contratado recientemente, con una longitud de 16,7 kilómetros y una inversión de 136,6 millones de euros. Este tramo comprende la construcción de seis viaductos, entre ellos los que cruzan el río Vena y el arroyo del Valle.
Asimismo, se avanza en la contratación del tramo actualmente en licitación Piérnigas-Pancorbo, de 22,7 kilómetros, en el que también destacan sus dos viaductos sobre el río Oroncillo.
Además, se está ultimando la redacción y licitación de los restantes tramos.











