La naviera danesa AP Moller – Maersk ha firmado una alianza junto a Lloyd’s Register, el puerto norteamericano de Charleston y el británico de Felixstowe, para estudiar la viabilidad de establecer un corredor marítimo empleando un portacontenedores de propulsión nuclear. Bajo el nombre Pink Corridor, el proyecto evaluará las exigencias operativas, de seguridad y regulatorias necesarias.
La colaboración se fundamenta en el estudio de evaluación normativa realizado en el 2024 por Lloyd’s Register y Core Power, que se formalizó con Maersk mediante un proyecto de desarrollo conjunto enfocado en analizar los requisitos de seguridad, operativos y regulatorios para la aplicación de energía nuclear avanzada en el transporte de contenedores.
Los resultados de esta primera fase del proyecto Pink Corridor servirán para definir el alcance de una eventual segunda fase, que incluiría áreas de estudio más detalladas en materia de ingeniería y marcos normativos, legislativos, de seguridad y salvaguardias para buques mercantes nucleares.
Los firmantes de la iniciativa destacan que se trata de un primer paso práctico para determinar si la tecnología nuclear avanzada puede consolidarse como una alternativa de propulsión a largo plazo. Los resultados de esta primera fase servirán para definir futuros análisis antes de plantear la apertura real de un corredor marítimo de estas características.
A mediados del 2024, un grupo de empresas interesadas en desarrollar soluciones vinculadas con la energía nuclear para el sector marítimo creó la Nuclear Energy Maritime Organization (NEMO), entre cuyos miembros se encuentra Lloyd’s Register. La entidad tiene como objetivo dar soporte a los reguladores vinculados con la energía nuclear y el transporte marítimo para que desarrollen estándares y reglas que fomenten su despliegue.










